Camino al aeropuerto, Chávez solicitó manejar el yipi Guaz
descapotable, y tuvo a su lado al General de Ejército Raúl Castro,
Primer Vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros. Al
conocer del paso de la caravana, los santiagueros salieron de sus
viviendas para volver a saludar al mandatario venezolano, quien se
bañó de pueblo en esta heroica y hospitalaria ciudad.
Nosotros somos una sola nación, dijo el presidente Hugo Chávez
Frías al término de la firma de nuevos convenios de colaboración entre
Cuba y Venezuela, y esa conciencia hay que alimentarla, puntualizó,
porque somos además dos territorios unidos por el Caribe.
Indicó que con la fuerza y la mística de los pueblos cubano y
venezolano y de la Revolución de ambos países, con Martí, Bolívar,
Fidel y nosotros, uniendo de forma creciente nuestros potenciales,
vamos a hacer realidad el sueño de Bolívar y Martí.
Esa gran nación de repúblicas la estamos construyendo desde
Santiago, desde Paraguaná, desde Caracas, desde La Habana. No podemos
fallar, planteó el líder bolivariano, porque debemos ser, todos,
absueltos por la historia.
Durante la reunión, Raúl mostró a Chávez el fusil con mira
telescópica que nuestro Comandante en Jefe utilizó durante la lucha en
la Sierra Maestra y que constituye un símbolo de las Fuerzas Armadas
Revolucionarias y de nuestro pueblo.
Catorce nuevos acuerdos bilaterales entre Cuba y Venezuela fueron
rubricados ayer en el salón Sierra Maestra del Hotel Meliá Santiago,
con la presencia del presidente Hugo Chávez Frías y el General de
Ejército Raúl Castro Ruz, Primer vicepresidente de los Consejo de
Estado y de Ministros.
Estos documentos que se acaban de firmar, indicó Carlos Lage
Dávila, vicepresidente del Consejo de Estado y secretario del Comité
Ejecutivo del Consejo de Ministros, fortalecen y estrechan las
relaciones entre Cuba y Venezuela, que son ya una realidad.
Se refirió al crecimiento comercial que ha venido produciéndose
entre Venezuela y Cuba, a los 39 000 colaboradores cubanos de
prácticamente todos los sectores de la vida del país que prestan
servicios en la patria de Bolívar, casi 31 000 de los cuales
pertenecen al sector de la salud.
En la actualidad no hay ningún venezolano excluido de la atención
médica y los servicios de salud, subrayó Lage, y refirió que están
funcionando 395 centros diagnósticos integrales con la más moderna
tecnología para brindar servicios médicos de alta calidad; 485 centros
de rehabilitación integral y 18 centros de alta tecnología.
Se forman en las universidades cubanas más de 3 500 jóvenes
venezolanos como médicos, y en Venezuela, en el Programa de Barrio
Adentro 1, con los médicos y profesores cubanos que allí trabajan, se
están formando 26 000 jóvenes venezolanos como médicos. Funcionan en
Venezuela 17 centros oftalmológicos con 31 posiciones quirúrgicas en
14 estados del país, y han operado 480 000 pacientes.
La Operación Milagro, indicó también, llegó al millón de
latinoamericanos operados en apenas tres años.
Nuestras relaciones, nuestra hermandad, avanzan pese a las
oligarquías y a los escuálidos, pese a los medios masivos de
desinformación y al imperialismo.
Puso de relieve que no hay un país petrolero en el mundo que tenga
un solo acuerdo con ninguna otra nación que se asemeje al acuerdo de
PetroCaribe en espíritu de solidaridad, comprensión y necesidades del
desarrollo, lo que calificó de "hecho excepcional en la historia", que
protagoniza hoy la Revolución bolivariana y su presidente Hugo Chávez.
Lage habló de la conmoción provocada en los que acompañaron a
Chávez durante su visita a Santiago de Cuba, por el fervor patriótico
y revolucionario del pueblo santiaguero, que, dijo, expresó su saludo
y su abrazo de revolucionarios inclaudicables a Raúl, a Chávez y a
Fidel, "porque nuestro Comandante en Jefe estuvo con nosotros hoy en
Santiago".
En compañía de Raúl, Chávez recorrió durante su estancia en
Santiago de Cuba lugares de interés histórico. Visitó la Granjita
Siboney y estuvo en el mausoleo donde se encuentran los restos de José
Martí, en el cementerio Santa Ifigenia. Asimismo rindió tributo a los
caídos el 26 de julio de 1953 en el asalto al cuartel Moncada.
Aludiendo al recorrido con Raúl, el líder bolivariano dijo que
oírlo a él es como oír a Fidel y a los que ya no pueden hablar porque
físicamente no están con nosotros "y nos los llevamos aún más
profundamente en el alma y la conciencia". Por eso considero que Fidel
tiene razón, acotó Chávez, porque todo este esfuerzo, tantos mártires,
no puede ser de nuevo en vano. Nosotros no podemos fallarle a la
historia, a nuestros mártires, a nuestros pueblos, a nuestro futuro, a
nuestra esperanza. "No podemos ni vamos a fallar", subrayó.
En nombre del pueblo santiaguero se le hizo entrega al presidente
Chávez del escudo de la provincia y de una réplica del machete del
Lugarteniente General Antonio Maceo Grajales, consideradas las más
altas distinciones que se les confieren a personalidades cuyos valores
resumen el significado que ambos atributos representan para nuestro
pueblo.
También recibió, de manos del laureado artista de la plástica
Mariano Frómeta, un óleo que refleja las imágenes de Bolívar y Martí,
con el título "Con la misma mirada", y Orestes Kindelán le entregó una
pelota de béisbol con la firma de peloteros cubanos.