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Miles de trabajadores cañeros mexicanos ven en peligro la conservación
de sus puestos de labor con la eliminación arancelaria a las
importaciones de azúcar y edulcorantes desde Estados Unidos, se
informó hoy.
A partir del 1 de enero y en base al capítulo agrícola del Tratado
de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) las fronteras se
abrirán a los productos alimenticios provenientes especialmente de la
vecina nación y subsidiados por el gobierno, en competencia desleal.
Una situación ilustrativa de lo señalado la planteó el presidente
de la Comisión Especial en el Senado de la Agroindustria Azucarera,
Juan Bueno Torio, quien alertó sobre la eventual invasión de
endulzantes extranjeros.
Al unirse ello a la falta de financiamiento para modernizar el
complejo azucarero La Concepción, situado en el estado de Veracruz, la
crisis se completará con el descenso en el rendimiento de los
sembradíos de la gramínea.
Esa fábrica y el ingenio La Independencia, en el propio estado, son
candidatos al cierre definitivo en corto plazo y dejarán sin trabajo a
cinco mil familias, que no tendrán otro camino que emigrar hacia
Estados Unidos como lo hicieron otras, puntualizó.