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Las aviación israelí bombardeó hoy las inmediaciones del campo de
refugiados de El Bureij, en la Franja de Gaza, a pocas horas de
celebrarse una nueva reunión para buscar la paz entre palestinos e
israelíes.
El Movimiento de la Resistencia Islámica (Hamas) confirmó el
ataque y reportó la muerte de dos de sus milicianos y otros dos
heridos.
En unas horas los negociadores de ambos lados, encabezados por el
ex primer ministro palestino Ahmed Qurea y la canciller israelí,
Tzipi Livni, se reunirán por segunda vez en Jerusalén para
cumplimentar lo acordado en la ciudad estadounidense de Annapolis.
En tanto, Israel reiteró la víspera que no negociará el alto al
fuego con Hamas y calificó de auténtica guerra la situación que vive
la Franja, donde el ejército israelí acomete constantemente sus
ataques.
En la apertura del Consejo de Ministros, el jefe de gobierno Ehud
Olmert descartó cualquier posible diálogo con Hamas y anunció la
continuidad de operaciones mientras la organización no acepte las
condiciones del Cuarteto para el Oriente Medio.
Ese grupo -Estados Unidos, Unión Europea, ONU y Rusia- exigen que
el movimiento islámico reconozca a Israel, deponga las armas y
acepte los acuerdos rubricados entre la Organización para la
Liberación de Palestina y Tel Aviv.
Nabil Abu Rudeina, portavoz del presidente palestino, afirmó el
domingo que las autoridades israelíes siguen creando problemas en el
camino de las negociaciones, lo cual significa -afirmó- que no
quieren una paz justa y permanente en la región.
Rudeina pidió a Israel detener lo antes posible la expansión de
asentamientos en los territorios ocupados durante la guerra de los
seis días de 1967.
Las declaraciones fueron formuladas después que el Ministerio de
Construcción israelí anunció para el próximo año la edificación de
740 viviendas en las zonas de Har Homa y Maale Adumin, situadas en
el este de Jerusalén.