PARIS, (PL). — Irreverente, discreto y de lenguaje mordaz, fueron
características que distinguieron al escritor Julien Cracq,
fallecido a la edad de 97 años, en Angers, en el oeste de Francia.
Autor de "El mar de las Sirtes" y "El castillo de Argol", Cracq,
cuyo verdadero nombre era Louis Poirier, fue hospitalizado a
principios de esta semana tras sentirse indispuesto, según dijeron
fuentes allegadas al también ex profesor de historia y geografia.
Nacido el 27 de julio de 1910 en Saint-Florent-le-Viel, Maine-et-Loire,
prefirió mantenerse en un perfil bajo, al considerar que un escritor
debe siempre ser opacado por su obra.
De hecho logró su cometido, al ser calificado como uno de los
grandes autores de la literatura francesa contemporánea, con 19
obras inspiradas en el romanticismo alemán, los géneros fantástico y
surrealista.
Como prueba inequívoca de su reticencia a los honores públicos,
rechazó en 1951 el premio Goncourt por El mar de las Sirtes (de
1938), y su nombramiento como integrante de la Academia Francesa.
Un beau ténébreux, Gran libertad, André Breton, El rey pescador
hasta llegar a Entrevistas (2002) completó una trayectoria que
incluyó ensayos y obras de teatro.
En temas políticos, en 1936 ingresó en el Partido Comunista y
participó en la organización del Frente Popular, pero renunció a la
organización por desacuerdos en 1939 por su discrepancia ante el
pacto de no agresión entre Hitler y Stalin.
Prisionero durante la Segunda Guerra Mundial, en 1947 ganó una
plaza de profesor de Historia que conservó hasta su jubilación en
1970.