Después de más de una década alejado de su profesión a causa de
la pérdida de la vista, el maestro Osvaldo Álvarez Guzmán regresó a
las aulas y es hoy uno de los Vanguardias Nacionales del sector en
la provincia de La Habana.
Álvarez Guzmán logró reincorporarse a sus labores tras su
adiestramiento en el Centro Nacional de Rehabilitación para Ciegos,
en el municipio de Bejucal.
Actualmente se desempeña con buenos resultados como profesor de
Matemáticas en la escuela especial para niños deficientes visuales
Los Pioneritos, una de las 15 existentes en todo el país, ubicada en
la mencionada localidad, a aproximadamente 30 kilómetros al sur de
la capital cubana.
"La falta de la vista consiguió separarme del ejercicio de la
educación durante un tiempo", dijo el destacado educador y añadió, "
pero hoy gracias a la Revolución y a las oportunidades creadas para
los discapacitados visuales vuelvo a sentirme útil".
Álvarez Gúzman también ha participado en los congresos de
Pedagogía y ha fabricado algunos medios para la enseñanza que
facilitan su trabajo con los pequeños alumnos que atiende.
Integrante de un grupo familiar de maestros, dedica su tiempo
libre a la música y a la literatura, en el cual ha ganado premios en
los encuentros nacionales de escritores ciegos, mientras que
recientemente se hizo un documental sobre su reintegración plena a
la sociedad.
"Mi mayor satisfacción -precisó- es cuando encuentro a mis
antiguos alumnos y me saludan con mucho cariño. Eso constituye para
mí el mejor homenaje por el Día del Educador