Caracterizado
por su enorme carga emotiva e intelectual y arropado por un intenso
bagaje musical, literario y filosófico, el trabajo autoral de Marta
Valdés fue reconocido ayer con la entrega del Premio Nacional de
Música 2007, por Abel Prieto, miembro del Buró Político y ministro
de Cultura, en un acto que tuvo lugar en el teatro Amadeo Roldán.
Nadie mejor que el poeta Roberto Fernández Retamar para
pronunciar las palabras de elogio. Fue su alumna en la Universidad
de La Habana. La historia de nuestra Patria no se puede hacer sin la
canción y ella lo ha hecho posible al mayor nivel, dijo.
Juan Formell, quien presidió el jurado que por decisión unánime
le entregó el premio por la obra de la vida y que integraron los
también maestros Harold Gramatges y Digna Guerra, al leer el acta,
subrayó que: Marta es la música personificada y ejemplo de ello es
su trascendente obra.
El premio consistió en una obra original del pintor Manuel López
Oliva; y Abel Acosta, presidente del Instituto Cubano de la Música,
le entregó, además, una guitarra de un luthier japonés.
Marta Emilia Valdés González (La Habana, 6 de julio de 1934),
evocó al maestro mexicano Vicente Garrido, quien influyó en su obra,
porque "me gustan las canciones que se incrustan en la memoria, no
las que son fáciles o difíciles, cuando aún no sabía música y esto
es lo que me viene a la memoria en un momento como este. Estoy
contenta con lo que está pasando con mis canciones y ahora sí estoy
emocionada", subrayó.
Este fue el preámbulo para un largo desfile artístico en el
Teatro Auditórium Amadeo Roldán, en el que se escucharon una serie
de obras suyas que se inscriben en lo mejor de nuestra cancionística,
como En la imaginación, Palabras, Tú no sospechas y
Llora, entre otras, interpretadas por Silvio Rodríguez, Sergio
Vitier, Sexto Sentido, Míriam Ramos, Rolando Luna, Yusa, y Danay
Bautista.