El desarrollo adquirido en este campo de la salud, les evita hoy a
los pinareños —a diferencia de épocas anteriores— tener que salir del
territorio en busca de tratamiento.
En ello ha sido fundamental la apertura de un moderno centro
oftalmológico a inicios de año. "Su incorporación permite ofrecer
solución integral a la totalidad de las afecciones de la vista de la
población", asegura el doctor Osmani Correa, su director.
Hasta mayo del 2006, cuando empezaron a funcionar las primeras
cuatro posiciones quirúrgicas de la Operación Milagro, apenas se
realizaban unas 1 000 cirugías por año, principalmente de catarata, y
para la mayoría de las patologías había que remitir los pacientes a la
capital.
Hoy, además de catarata y pterigium, se atienden personas aquejadas
de glaucoma, enfermedades de retina, córnea y defectos refractivos
como la miopía, entre otras.
Solo en el oftalmológico se han realizado unas 19 000 consultas y
más de 6 000 pruebas de alta tecnología. Además, se eliminaron las
listas de espera que existieron hasta hace poco.
"La instalación está dotada de un moderno equipamiento para
realizar todos los exámenes que conduzcan a los diferentes
diagnósticos, y poder ofrecer resolutividad tanto clínica como
quirúrgica", explica Osmani.
La destreza adquirida en la cirugía refractiva, que evita la
necesidad de espejuelos, el tratamiento láser para pacientes con
glaucoma o retinopatía diabética, o el de la catarata por
facoemulsificación, el más avanzado a nivel mundial, entre otras
técnicas, hacen posible el alto índice de efectividad y una rápida
recuperación de los pacientes.