.— La presidenta de Argentina,
Cristina Fernández, rechazó hoy lo que calificó de basural en las
relaciones internacionales que debe ser erradicado, en materia de
presiones a otros países.
En referencia a trascendidos desde Estados Unidos en medios de
prensa que pretenden implicar a Argentina y Venezuela en un escándalo,
dijo en clara referencia al asunto que Washington, más que países
amigos, quiere tener países empleados y subordinados.
Añadió que cuando esos estados se proponen con mucha firmeza,
decisión y convicción contribuir a revertir una historia que fue letal
para los pueblos de América Latina aparecen esas noticias como sacadas
de filmes en los cuales no se puede discernir la verdad de la mentira.
"En esta forma de operar, muchas veces, en la política regional,
quiero decirles que no van a tener resultados y esta presidenta puede
ser mujer, pero no se va a dejar presionar", advirtió.
Acotó enseguida que seguirá afirmando la relación de amistad de
Argentina con todos los países latinoamericanos, también con la
República Bolivariana de Venezuela, y continuará sosteniendo la
necesidad de profundizar y ampliar el MERCOSUR.
"Voy a seguir trabajando fuertemente en la construcción e
instrumentalidad del Banco del Sur, que nos permita herramientas
financieras alternativas a lo que sólo ha causado dolor y tragedia
social en Latinoamérica", dijo, en referencia al Fondo Monetario
Internacional.
Expresó su decisión de afirmar la necesidad de que el gobierno de
Colombia y las FARC celebren un acuerdo humanitario para terminar con
el calvario de hombres y mujeres presos, sin prejuicios y sin demoras,
para luego no tener que lamentarse.
"Voy a seguir afirmando la necesidad de un mundo multilateral para
hacerlo más seguro, con una paz que llegue a todas partes y que deje
de fundamentar en el repudio y temor que todos tenemos y seguiremos
teniendo al terrorismo global la violación de los derechos humanos",
dijo.
Aseveró que todas y cada una de estas convicciones y estas
políticas van a ser profundizadas por su gobierno, porque Argentina
nunca necesitó que le señalen y administren quienes pueden ser sus
amigos, como no lo hace tampoco con los demás.
Expresó sus convicciones en la autodeterminación de los pueblos y
el respeto de su gobierno a estos principios, por lo cual sería bueno
que la humanidad, algún día, en este mundo global, pueda erradicar
también la basura de las relaciones internacionales.
"Estoy segura de que el día en que lo logremos podremos vivir en un
mundo mejor y más seguro", concluyó Cristina Fernández.