.— El Departamento de Defensa de
Estados Unidos trasladó 15 prisioneros de la base naval de Guantánamo,
territorio ocupado ilegalmente en el sureste de Cuba, a Afganistán y
Sudán, informaron hoy fuentes oficiales.
Un comunicado del Pentágono precisa que 13 de los detenidos fueron
enviados a Afganistán y los otros dos al país africano.
De los 290 que aún continúan recluidos en esa instalación
castrense, 70 podrían ser trasladados a otras naciones o liberados,
comenta el texto.
Esa cárcel alberga desde 2002 a extranjeros detenidos en la campaña
bélica ordenada por el presidente George W. Bush tras los atentados
del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York y Washington.
El centro alcanzó relieve internacional luego de las denuncias de
torturas contra los prisioneros, que desató un escándalo mundial y
hasta llegó al Congreso de Estados Unidos.
La Corte Suprema de Justicia de este país examinó días atrás la
legitimidad de la detención de centenares de personas en la base.
Esta fue la tercera ocasión que la máxima instancia judicial
norteamericana examina hasta donde llega el poder de Bush sobre los
llamados prisioneros de guerra, aunque hasta la fecha no se ha
pronunciado.
Un total de 36 reclusos presentaron una querella ante la Corte
Suprema para declarar inconstitucional una ley del Congreso de 2006
que regula el estatus de los detenidos en esa instalación y las
modalidades de custodia y los juicios.
Los reos solicitan poder apelar ante un juez independiente su
detención por tiempo ilimitado, algo que las autoridades
norteamericanas se niegan.
Un tribunal estimó que el habeas corpus no se aplica a estas
personas, porque son extranjeros detenidos fuera del país, lo cual es
rechazado por los abogados, quienes afirman que la base de Guantánamo
se rige por la ley de Estados Unidos.
El pleito es seguido muy de cerca por la Casa Blanca, el Capitolio,
grupos defensores de los derechos humanos y organismos internacionales
por las implicaciones que tiene.