Centenario de Oscar Niemeyer

Un amigo inclaudicable

MIGUEL COMELLAS

El 15 de diciembre cumple 100 años de vida el arquitecto Oscar Niemeyer, hombre singular cuya monumental obra no solo trasciende plasmada en hormigón y granito, sino en su accionar político y solidario con las causas justas de su tiempo.

Brasilia y la impronta de Niemeyer.

"Conocí a Fidel en 1959 en el Palacio de Planalto (Brasilia), me fue presentado por el presidente Juscelino Kubitshek", recordaba de aquel encuentro.

Desde entonces, surgió una amistad y relaciones solidarias ejemplares. Por aquellos días Oscar Niemeyer trabajaba con denuedo y pasión en el gigantesco proyecto y sueño del presidente Kubitshek, de la nueva capital del gigante suramericano: Brasilia. "Fue una deliciosa aventura, allí viví años felices compartiendo la mesa con los obreros".

"Fidel es una figura humana impresionante, trascendente, es, indiscutiblemente, el gran líder de América Latina. Es nuestro líder natural", me decía con profunda emoción mientras fijaba su mirada penetrante en la grabadora con la que lo entrevistaba aquella tarde de junio de 1992, unos días después de su otro encuentro con el Jefe de la Revolución Cubana, en el piso 9 de su estudio-oficina en la Avenida Atlántica, frente a la playa Copacabana.

"Hablamos mucho, me contaba sus preocupaciones y los debates que habían tenido lugar en la Cumbre (de Río, con decenas de jefes de Estado para tratar el tema medioambiental), de la situación en Cuba y la disposición de enfrentar los nuevos desafíos", nos dijo sin ocultar la alegría que aquella visita le produjo.

Fue un privilegio periodístico estar dialogando con el constructor de Brasilia, del Memorial de América Latina, en Sao Paulo, del Centro Cultural y la sede del Comité Central del Partido Comunista de Francia, en París, de la Gran Mezquita de Argel, del gigantesco Sambódromo (largo anfiteatro por cuya vía central cada año entre febrero y marzo se celebran los famosos carnavales de Río con sus 16 escuelas de samba desfilando), también fue uno de los proyectistas del edificio de la ONU, en Nueva York, y decenas de otras obras arquitectónicas.

Oscar Niemeyer, junto a Luis Carlos Prestes, estuvo entre los fundadores del Partido Comunista de Brasil. Fue el primer presidente de la Asociación de Amistad con Cuba. Formó parte en 1960 del Instituto Brasil-Cuba.

Este amigo excepcional, nacido en 1907, de hablar bajo y pausado, afable, de finas maneras, conversaba y relataba sus recuerdos con fluidez y con la mayor modestia imaginable, de sus relaciones con figuras mundiales, de sus obras en Francia, Argelia, Japón, Estados Unidos, Italia y otros lugares.

Niemeyer nos contó que en sus primeras conversaciones con Fidel se habló de que hiciera algunas cosas en Cuba. También de su aversión a los aviones. "Estoy invitado a visitar Cuba hace mucho tiempo. Incluso el Comandante me propuso llevarme y traerme en barco (se rió muchísimo de este episodio con Fidel)". Es el autor además del proyecto de la embajada brasileña en La Habana.

Nuestro amigo entre sus muchos reconocimientos cuenta con el Premio Lenin de la Paz, la Orden Nacional José Martí, la medalla Félix Elmuza que otorga la Unión de Periodistas de Cuba y otras.

La dictadura militar entre los 60-70 lo persiguió, encarceló, reprimió y fue exiliado a Europa.

Sus artículos periodísticos en Folha de Sao Paulo y Journal do Brasil, y otros medios de comunicación han sido reflejo de sus denuncias a las agresiones, bloqueo, sabotajes y recientemente al secuestro de nuestros Cinco Héroes, y sobre otras causas justas de este mundo.

En días pasados, el presidente Luis Inácio Lula Da Silva lo visitó en su oficina adonde acude Niemeyer a diario, lo felicitó por su centenario, y le anunció que el 2008 en Brasil será el año de Oscar Niemeyer.

Desde 1992 se reimprime el semanario Granma Internacional en Río de Janeiro y en todo momento contamos con su aliento, apoyo y solidaridad. "Ustedes tienen muchos amigos aquí y eso ampliará el espacio para la solidaridad y la información de Cuba", nos dijo entonces.

Vayan a nuestro entrañable amigo estas líneas de recuerdo, respeto y afecto revolucionario y muchos deseos de salud y felicidad en sus fructíferos 100 años.

Condecorado con la Legión de Honor francesa

RíO DE JANEIRO, 12 de diciembre.— El arquitecto brasileño Oscar Niemeyer fue honrado por Francia este miércoles, a tres días de cumplir 100 años, con el grado de comandante de la Legión de Honor —la más alta distinción civil y militar francesa— en una ceremonia en su taller en Copacabana, en Río de Janeiro. En un acto íntimo al que asistió su familia cercana, en la que Niemeyer apareció del brazo de su esposa Vera Lucia Cabrera, el embajador de Francia en Brasilia, Antoine Pouillieute, saludó “al maestro, en nombre de Francia, con fraternidad”. (AFP)

 

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