Con aires renovadores, los seminarios organizados, en esta 29
edición del Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano,
ratificaron la diversidad y creatividad cultural de la región, en
este momento particular del orbe.
Este jueves concluyó el intercambio que durante dos días y bajo
el título América Latina: realidad y/o utopía, abogó por mayores
estudios teóricos sobre el Socialismo de este siglo XXI, las
experiencias de ese sistema en Cuba y la visión desde la cultura del
contexto actual que viven los pueblos del continente.
El análisis crítico de filósofos, sociólogos y cineastas, dejó
clara la necesidad del debate a fin de continuar insuflando a la
creación artística cinematográfica la validez que concedió hace 40
años cuando la cita de Viña del Mar, el término de Nuevo cine, y que
sin lugar a dudas aun sigue siéndolo.
La urgencia de rectificar todo lo que sea rectificable, dejar
atrás los estereotipos y todo lo rutinario, y lograr acercamientos a
la realidad convulsa que hoy vive el mundo y dentro de él la región,
figuraron en las reflexiones del espacio.
El filósofo argentino Néstor Kohan fue enfático al exponer que el
término Socialismo, prácticamente desaparecido en los años 90, a
excepción de Cuba, fue retomado por la Revolución bolivariana
recientemente, lo que lo colocó en la agenda política y nos hace
repensar la experiencia y volver al pensamiento de Ernesto Che
Guevara en ese tema.
El Nuevo cine es pensamiento crítico y abierto, plural y
revolucionario, de ahí la importancia de que su contexto histórico,
afirmó el sociólogo Aurelio Alonso.
Este evento dentro del Festival estuvo precedido por el llamado
Latinos más latinos, que analizó la ya reconocida creciente
presencia de los latinoamericanos de muchos países en Estados
Unidos, una nación de emigrantes, sus aportes culturales en
particular en el cine y en toda la sociedad norteamericana.
El drama que enfrentan millones de indocumentados en Estados
Unidos se colocó en el centro de los análisis del plural panel que
expuso los nefastos resultados de la aplicación de políticas
restrcitivas, racistas y xenófobas, y la manipulación de que es
objeto el tema migratorio en esa nación, abocada ahora a las
elecciones presidenciales de 2008.
Una suerte de recuento y memoria del encuentro en Viña del Mar en
1967, que reunió a jóvenes cineastas de América Latina que defendían
frente a la industria del entretenimiento hacer un cine del Sur, de
los pueblos, resultó el primero de los intercambios teóricos
convocados por la cita anual del cine en Cuba.
El 29 Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano
iniciado el pasado día cuatro, concluirá mañana con la entrega de
los Premios Corales