Ayer recibieron sepultura en la Necrópolis de Colón los restos
mortales de Nora Badía, destacada dramaturga y promotora cultural
que había fallecido la víspera en la capital cubana. Natural de
Cárdenas, donde nació en 1921, se contó entre las primeras alumnas
de la Academia de Artes Dramáticas de La Habana (ADAD). Poco después
compartiría responsabilidades con Vicente Revuelta al frente de la
Sección de Teatro de la Sociedad Nuestro Tiempo, de orientación
socialista.
Al triunfo de la Revolución dedicó sus mejores empeños a la
organización y promoción de las instituciones de teatro para niños.
Entre su producción dramática destaca la pieza Mañana es una
palabra. Badía fue fundadora de la UNEAC. (RC)