Diego Luna y Gael García Bernal, que además del cine comparten
los recuerdos de la infancia y su amor por el fútbol, "cuya práctica
es sagrada todos los sábados y por eso hicimos un pacto para empezar
a filmar los domingos", expusieron detalles de su nueva condición de
directores y productores ante la prensa y admiradores que repletaron
una de las salas del Hotel Nacional, para darse el gusto de
arrancarles un autógrafo o tomarse una foto con estos dos populares
artistas mexicanos.
Gael
y Diego en la conferencia de prensa.
A una pregunta de Granma para rastrear el origen de este
documental, que recoge la vida de ese legendario boxeador mexicano,
Luna, de 28 años, comentó "que el boxeo es una gran metáfora para
hablar de mi país, es un deporte que se gana por resistencia
aguantando golpes, que solo si se tiene mucha hambre se llega lejos
y habla mucho del porqué somos muy malos para comunicarnos y
ponernos de acuerdo en México, pues por eso nos va tan mal en el
fútbol y en el béisbol y en todos aquellos deportes que son de
entendernos, de hacer equipo, y cuando se trata de sobrevivir somos
buenísimos".
Luna, en cuyo catálogo cinematográfico aparecen conocidos títulos
como Open Range, The terminal, Solo Dios sabe,
y Criminal, entre otros, añadió que "el boxeo me deja
hablar también de una época que a mí me marcó, la caída del PRI en
México. De alguna manera, Chávez estuvo presente en toda esa época.
Me acompañó en mi proceso de niño-adolescente-adulto, y era la única
buena noticia que teníamos. Además creo que es una historia especial
para un país que estaba acostumbrado a la palabra derrota; es un
tipo que por 11 años y medio no sabía lo que era la derrota".
Sobre la reacción de Chávez ante el documental, que presentó ayer
en el cine 23 y 12, Luna expresó: "Creo que le gustó y lo disfrutó
mucho. Al principio estaba muy emocionado con los momentos de la
gloria, estaba prendido, y de repente el documental se empieza a
volver más personal, más profundo, y empieza a hacer una reflexión
de dónde está él ahora. Él lloró la primera vez que lo vio, y al
final me dijo que estaba increíble y que valía mucho la pena contar
la historia. Y que era la pura verdad".
"Luego fue a la premier e hizo promoción. Es un tipo que estaba
acostumbrado a tener este nivel de atención todos los días de su
vida, dondequiera que se parara y de repente a los 40 años nos
olvidamos de él, creo que agradeció mucho el documental y tener un
acercamiento con nuevas generaciones a través de la película",
agregó.
Gael García (Amores perros, Diarios de motocicleta,
Y tu mamá también, La mala educación, Babel),
de 29 años, quien mostró hace pocos días en el Festival la cinta
Déficit, que marca su debut como cineasta, explicó que su
película "es una especie de homenaje a mi generación. Quizás porque
somos una generación que nació escuchando por todos lados la palabra
déficit".
Gael y Luna son socios en la productora Canana, con la cual se
lanzan a la exploración de formas de expresión propias.
"Canana fue como formalizar una serie de energías en torno a
nosotros y generadas por nosotros también. Ha requerido muchísimo
trabajo y dinero, que hemos tenido que buscar por diferentes vías.
Así ha nacido todo esto, seguiremos nuestro camino a ver hasta dónde
aguantamos. Por lo menos estamos haciendo lo que nos gusta. Sacar a
la superficie nuestros propios puntos de vista", puntualizó Gael.