La atención y reinserción social de personas discapacitadas
experimenta avances en la provincia de Santiago de Cuba, con los
beneficios emanados de los nuevos Programas de la Revolución en el
país.
Refrendan lo anterior los resultados en el aprendizaje, en el
desarrollo de habilidades laborales y la participación en
actividades culturales y deportivas, además de que la rehabilitación
se realiza según el tipo de limitaciones físicas o mentales.
Existen en el territorio dos centros médico-psico- pedagógicos y
una decena de escuelas de enseñanza especial, todos dotados de
medios audiovisuales y de computadoras, en función del proceso
educativo y de seguir elevando la calidad de vida.
Con igual objetivo avanza la remodelación y ampliación del centro
América Labadí, enclavado en el reparto residencial Antonio Maceo,
el cual acoge a 154 jóvenes y adultos con discapacidades severas y
profundas.
Un favorable impacto muestra el Proyecto noruego Dissímilis, el
cual vincula a unos de 120 niños de la provincia, quienes mediante
colores, símbolos y números aprenden lo esencial de las notas
musicales para tocar instrumentos de cuerdas y teclas.
Otras acciones se derivan de las campañas de sensibilización
popular en escuelas, centros de trabajo, teatros y otros escenarios,
como una vía para fortalecer el apoyo a los necesitados.
Actualmente están en curso dos proyectos de colaboración
internacional encaminados a reforzar la asistencia a personas con
tales limitaciones