El gobierno boliviano confirmó
hoy que ultima los detalles del proyecto de referendo revocatorio
propuesto por el presidente Evo Morales, quien lo presentará al
Congreso presumiblemente antes de viajar mañana a Argentina.
El mandatario boliviano lanzó la convocatoria el miércoles
último, para frenar la actual espiral de violencia y someter al
juicio popular su gestión y el mandato de los nueve prefectos.
"Nuestra propuesta está a punto de ser terminada, y consta de una
sabia combinación entre porcentaje y número de votos", explicó este
sábado el ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana.
La fórmula busca registrar una cantidad neta de votos superior a
los recibidos por el presidente y los prefectos en los comicios del
2005, para despejar dudas sobre la legitimidad del referendo.
Morales, postulado por el Movimiento Al Socialismo, ganó con el
53.7 por ciento de apoyo, siendo el primer mandatario que llegó a
Palacio Quemado sin necesidad de alianzas parlamentarias.
Según analistas, este llamado demuestra la valentía del jefe de
Estado, quien deslegitima así las acusaciones de autoritarismo que
lanza en su contra la oposición.
El mandatario de origen aymara desafió a las máximas autoridades
departamentales a ser consecuentes y someterse a la voluntad de la
población, que decidirá si aprueba los cambios sociales o no.
"No hay que temerle al pueblo", sentenció el jefe de Estado, que
invitó a observadores internacionales a constatar quienes son los
que buscan muertos para usarlos como bandera política.
Retó a los partidos conservadores a defender sus posiciones desde
la democracia, en vez de engañar al pueblo y manipularlo con un
doble discurso contradictorio.