Recientes matanzas y tiroteos en sitios
públicos de Estados Unidos reactivaron el debate nacional sobre
control de armas, donde urgen decisiones del gobierno federal,
subrayó hoy un editorial del diario Erie Times News.
Para muchas autoridades norteamericanas es difícil entender
hechos como la masacre en el supermercado de Omaha, del miércoles
pasado, cuando un joven de 19 años acribilló a ocho personas con una
AK-47, comenta el artículo.
Lo que debemos comprender -agrega- es la necesidad de evitar que
un chico desquiciado tengo acceso a armas de ataque con tanta
facilidad en muchos estados de este país.
El diario recuerda sucesos trágicos anteriores como el tiroteo en
otro centro comercial de Salt Lake City, donde murieron cinco
personas en febrero, y la masacre en la Universidad de Virginia en
abril, con saldo de más de 30 fallecidos.
Necesitamos salir de la inacción legislativa, revivir discusiones
y comenzar a abrir archivos que conduzcan a soluciones a mediano
plazo, remarcó el periódico.
Una treintena de estados norteamericanos identificaron durante
los últimos cinco meses miles de potenciales compradores de armas de
fuego que son personas con desajustes mentales, confirmó esta semana
un reporte federal.
De acuerdo con un informe del Departamento de Justicia, hasta la
fecha 28 departamentos de Estados Unidos reportaron a unos 300 mil
sujetos con desórdenes psíquicos que podrían comprar armas bajo
viejas regulaciones estaduales.
El Buró Federal de Investigaciones recomendó a gobernaciones de
varios estados modificar leyes locales que indirectamente llevaron a
la matanza de Virginia, y otros crímenes.
Se calcula que en este país existe el mayor número mundial de
armas en manos privadas, con cerca de 60 millones de personas en el
catálogo.