El subsecretario de Protección
Civil del estado mexicano de Chiapas, Luis Manuel García, advirtió
hoy acerca de la vulnerabilidad de los suelos y el posible derrumbe
de montañas sobre las comunidades de Playa Larga, Ostuacán.
"Es preciso asegurar las tareas de prevención y evitar
sufrimientos como los de hace un mes, cuando el deslave de un cerro
tapó completamente el pueblo de Juan de Grijalva y provocó la muerte
a decenas de personas", explicó.
En declaraciones a la prensa, García insistió en el riego para
los mil 500 habitantes de Playa Larga y pidió a las autoridades
federales tener en cuenta estudios especializados sobre el terreno.
Geólogos del Instituto de Geofísica de la Universidad Nacional
Autónoma de México y la Comisión Federal de Electricidad recalcaron
la similitud existente en las condiciones de la tierra en Ostuacán y
Juan de Grijalva, señaló el funcionario.
"Los datos no significan que en los próximos días o meses vaya a
ocurrir un derrumbe como el del 4 de noviembre último, que provocó
la muerte a 25 personas, de las cuales sólo se han rescatado 19
cadáveres, pero sí constituye un llamado de alerta", insistió.
García informó que el período de lluvias continúa, por tanto, dos
mil 180 personas residentes en laderas o márgenes de ríos permanecen
refugiadas en 18 albergues de 13 municipios del estado,
principalmente en la zona norte de Chiapas.
Protección Civil sigue buscando los restos de seis personas
reportadas como desaparecidas tras el incidente en Juan de Grijalva,
pero se requiere tiempo, apoyo y paciencia para hacer la labor de
las excavaciones, puntualizó.