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La oposición venezolana pide públicamente la reconciliación, pero
mantiene en privado sus planes desestabilizadores, denunció hoy el
ministro de Interior y Justicia, Pedro Carreño.
En declaraciones a reporteros, Carreño acusó a la oposición de su
país de tener doble cara: una frente a los medios y otra en sus
reuniones privadas, en las se planifican para jugar al caos, a la
desestabilización del país y al desabastecimiento.
Al respecto alertó que las autoridades no han desmontado sus planes
contra la posible alteración del orden público, el atentado a las
instituciones del Estado y el magnicidio activados durante la
realización de un referendo constitucional el pasado domingo.
Coincidentemente con esas declaraciones, el ex ministro de Defensa
Raúl Baduel abrió nuevamente las puertas del enfrentamiento con las
instituciones, al descalificar la potestad legislativa de la Asamblea
Nacional.
En alusión a declaraciones de diputados sobre la decisión de seguir
implementando medidas de corte socialista mediante acciones
parlamentarias, Baduel dijo que de materializarse también consumaría
"un golpe de Estado contra la Constitución".
En declaraciones a la emisora Unión Radio, el general (r) pidió a
la oposición no desmovilizarse. "No hay tiempo para descansar. A Dios
rogando y con el mazo dando, indicó el ex ministro, quien pidió a los
opositores pugnar por una Asamblea Constituyente.
De acuerdo con la Constitución vigente, aspectos de la reforma
constitucional rechazada el 2 de diciembre pasado pueden volverse a
presentar si son respaldados por más del 15 por ciento de electores,
una posibilidad esbozada por el presidente Hugo Chávez.