.— El panorama humanitario en
Sudán, Etiopía y Somalia volvió hoy al centro de los debates en
Naciones Unidas, luego del informe presentado por el subsecretario
general John Holmes al Consejo de Seguridad.
El funcionario británico, quien acaba de regresar de un recorrido
por esas regiones africanas, expresó al alto organismo de la ONU gran
preocupación por la situación actual y lo que podría ocurrir en el
futuro cercano.
A juicio de Holmes, existen razones suficientes para considerar que
una catástrofe podría ocurrir en los próximos meses en Etiopía si no
se toman todas las medidas para evitarlo.
En cuanto a la convulsa región sudanesa de Darfur, el subsecretario
General dijo que la asistencia humanitaria es cada vez más frágil,
pese a la escala de la ayuda y el relativo éxito en sostener millones
y salvar a cientos de miles.
A cargo de los Asuntos Humanitarios de la ONU, el funcionario
también se refirió a la seriedad de la situación de cientos de miles
de personas desplazadas de Mogadiscio, la capital de Somalia.
Esas personas, señaló, están diseminadas en áreas inaccesibles del
sur y el centro de Somalia.
Los choques en Mogadiscio entre fuerzas del gobierno y rebeldes
islámicos han ocasionado la huida de cientos de miles de personas y se
calcula que más de 100 mil está residiendo en campamentos improvisados
en la vía de la capital hasta la localidad de Afgooye.
Agencias de la ONU como el Programa Mundial de Alimentos, el Fondo
para la Infancia y la Organización Mundial de la Salud han acudido en
ayuda de esos desplazados, que carecen de alimentos, agua potable,
atención médica y otros servicios básicos.