WASHINGTON, 6 de diciembre.— La CIA filmó en el 2002 los
interrogatorios efectuados a dos presuntos jefes de Al Qaeda que
tenía en su poder en cárceles secretas, pero interrumpió esta
práctica en el 2005 por el temor de que las cintas pudieran ser
difundidas, reveló hoy el director de la agencia estadounidense de
inteligencia, Michael Hayden.
En un mensaje enviado al personal de la CIA, el funcionario
explicó que los videos fueron considerados "peligrosos para la
seguridad de los agentes secretos" y, en consecuencia, fueron
destruidos.
Según el director, las comisiones de inteligencia de la Cámara de
Diputados y del Senado fueron informadas de la existencia de tales
cintas y de la voluntad de la CIA de destruirlas.
La CIA decidió filmar los interrogatorios "por propia
iniciativa", puntualizó Hayden. La Agencia decidió destruir el
material "en ausencia de alguna razón legal o interna que obligara a
preservarlo", informó ANSA.
Pero aunque el directivo negó que el material mostrara prácticas
de maltratos, lo cierto es que la eliminación de esas pruebas
sustenta aún más las denuncias de torturas en las cárceles
clandestinas, como las cometidas en Abu Ghraib y Guantánamo.