Elecciones en Estados Unidos

Personajes en pugna: Fred Dalton Thompson

Ramón Sánchez-Parodi Montoto

Fred Thompson es un hombre del "establishment" norteamericano, con vasta experiencia en los aspectos jurídicos, legales, políticos y legislativos, tanto en el ámbito de los estados como federal, conjugada con la adquirida en su actividad de "lobby" a favor de grupos de intereses y empresas, unida a su trabajo como actor de cine y televisión.

Cuando nació el 19 de agosto de 1942 en el sureño estado de Alabama, no fue en cuna de seda, ni estudió en escuelas privadas de elite; estudió primaria y secundaria en escuelas públicas, después trabajó en los correos y como obrero en una planta de montaje de bicicletas. Obtuvo en 1964 las licenciaturas en filosofía y ciencias políticas en la universidad estatal de Memphis, Tennessee, y logró una beca para estudiar en la exclusiva Escuela de Leyes de la Vanderbilt University de Nashville, Tennessee, donde se graduó como Doctor en Jurisprudencia en 1967.

Al graduarse, comenzó ascendente carrera ligada a los círculos de poder de Estados Unidos, hasta anunciar oficialmente el pasado 5 de septiembre su aspiración por el Partido Republicano a la presidencia de la nación.

Se inició como Fiscal Federal Asistente de Distrito en Tennessee; asumió en 1972 la dirección de la campaña de reelección de Howard Baker al Senado federal, a lo cual siguió su designación entre 1973-1974 como consejero de la minoría republicana en el Comité del Senado que investigó el escándalo Watergate, del cual Baker fue copresidente. En libro escrito por él posteriormente, Thompson reconoce que entregó información no autorizada a los abogados del presidente Nixon porque "creía que sería en el mejor interés de todos que la Casa Blanca se diera cuenta... de cuál era la posición de la mayoría (demócrata) y la minoría (republicana) del Comité Watergate". Al mismo tiempo se cubrió las espaldas acreditándose algunas preguntas clave que contribuyeron a la caída de Nixon. Como buen integrante del "establishment", Thompson supo "nadar y guardar la ropa" en la defensa del sistema.

En 1977, en un sonado caso de corrupción, representó a la presidenta de la Junta de Perdones de Tennessee, Marie Raggahiani, despedida por negarse a excarcelar a dos delincuentes que habían sobornado a asistentes del gobernador demócrata para obtener clemencia. Thompson ganó el caso, el Gobernador fue separado del cargo y Raggahiani recompensada financieramente y reinstalada en su posición. Esta historia fue llevada al cine en 1985 con el título Marie y marcaría el comienzo de Thompson como actor, interpretando su propio papel en la vida real. En los veinte años siguientes trabajaría en 22 películas.

La principal actividad de Thompson hasta 1993 fue como "lobbista", obteniendo alrededor de un millón de dólares en esos trabajos (menos de la tercera parte de sus ingresos anuales). Entre las firmas para las cuales trabajó están Westinghouse, dos empresas de televisión por cable, la Liga de Instituciones de Préstamo y Ahorro de Tennessee, y el Fondo de Pensión de la Unión de Camioneros de los Estados Centrales.

En las elecciones de mitad de mandato de 1994, Fred Thompson ganó el escaño de senador por Tennessee, vacante desde 1993 al ser electo Albert Gore como vicepresidente, y fue reelecto en 1996 para un nuevo mandato de seis años que expiró en el 2003. En las elecciones presidenciales del 2002 fue copresidente nacional de la campaña de John McCain, hoy uno de sus rivales; ambos aspiraron a acompañar como vicepresidente a George W. Bush en esa elección.

Aparentemente aburrido de su trabajo en el Senado y afectado por la muerte de su hija a finales de enero del 2002, Thompson decidió no buscar la reelección. Desde entonces y hasta retirarse este año, adquirió fama como el fiscal Arthur Branch del serial televisivo La Ley y el Orden.

Thompson es un conservador moderado que combina los roles de miembro invitado del "tanque pensante" conservador American Entreprise Institute y de miembro del generalmente liberal Council on Foreign Relations.

En los últimos años prestó servicios a la Casa Blanca dirigiendo el proceso en el Senado para confirmar al conservador John Roberts como juez (hoy presidente) del Tribunal Supremo, y contribuyó a buscar financiamiento para la defensa de Lewis Libby (jefe del equipo del vicepresidente Richard Cheney), juzgado y condenado (y perdonado por Bush) por filtrar la noticia de que Valerie Plame era una oficial encubierta de la CIA. Hasta este año presidió la Junta Asesora sobre Seguridad Internacional, grupo bipartidista sobre emergentes amenazas estratégicas, al servicio del Departamento de Estado.

Thompson es un candidato conservador del continuismo y del no cambio, aunque no siempre vota con los republicanos: apoya la política de Bush en Iraq y lamenta que no se hayan usado suficientes tropas y que se aplicara una estrategia equivocada; propugna la más estricta aplicación de las leyes migratorias para impedir la entrada de inmigrantes ilegales y se opone a programas de amnistía plena a los ilegales, mientras propone expandir los programas de visas a personal calificado (una variante del robo de cerebros); favorece programas que tiendan a privatizar la seguridad social y la atención a la salud; respalda los planes de reducción de impuestos (para los ricos) presentados por Bush; aboga por la prohibición del aborto; es contrario al matrimonio entre personas del mismo sexo y solamente concede que sean los estados los que decidan si legalizan o no las uniones civiles entre parejas del mismo género.

Cuando el pasado 5 de septiembre Fred Thompson anunció oficialmente su aspiración por el Partido Republicano a la presidencia de Estados Unidos alcanzó cerca del 30% en la preferencia de los electores, descendió después y se ha recuperado algo en las últimas semanas. Al ser de los últimos en incorporarse a la campaña no cuenta con muy amplios fondos disponibles: 7,1 millones de dólares, por lo que no es un candidato que lleve a cabo intensas campañas en las elecciones primarias o televisivas o radiales de propaganda política. Dado que entre los candidatos republicanos hay una fuerte y pareja lucha, las mejores posibilidades de Thompson estriban en poder llegar a ser un candidato de transacción.

 

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