Autoridades electorales retiran hoy
la infraestructura utilizada en el referendo del pasado domingo y
Venezuela concluye un proceso que expresó la madurez política de la
población pese a la alta polarización de la campaña.
La normalidad de la vida nacional hasta hoy desmiente apreciaciones
de algunos observadores que atribuyeron a la derrota de la propuesta
de reforma constitucional, presentada por el presidente Hugo Chávez,
un período de incertidumbre.
De un lado Chávez anunció la decisión de seguir avanzando con
proyectos de carácter socialista en el contexto de la Constitución, lo
cual ciertamente será a un paso más lento que de haberse aprobado las
modificaciones.
El revés, luego de 12 victorias electorales al hilo desde 1999, fue
asumido por los seguidores de Chávez como una oportunidad de alto en
el camino para revisar aquellos aspectos que no funcionan bien y
seguir adelante con el
proceso de cambios.
Para el ministro de Ciencia y Tecnología, Héctor Navarro, la
situación requiere de los revolucionarios venezolanos crecernos en la
adversidad y aunque de inmediato entorpezca los avances de políticas
sociales servirá para perfeccionar las acciones futuras.
Para muchos el rápido reconocimiento de los resultados por Chávez,
aunque fue por una diferencia mínima y faltando 10 por ciento de las
actas por contabilizar, echó por tierra la versión dictatorial y de
parcialidad de los organismos electorales.
Un aspecto significativo de la forma en que la oposición asumió los
resultados fue la celebración moderada pese a algunos cintillos
sensacionalistas- indicativo del reconocimiento que Chávez mantiene un
respaldo mayoritario de la población.
El propio mandatario atribuyó el revés, entre otros factores, a la
necesidad de madurar más la propuesta socialista, en un país sometido
a la propaganda anticomunista durante décadas, pese a lo avanzado en
los casi nueve años de su gobierno.
En ese lapso, el respaldo popular a un proyecto socialista creció
de prácticamente cero a más de 49 por ciento, proporción que deberá
seguir aumentando, en opinión del jefe de Estado, en la medida que se
concreten más obras y se aclaren conceptos.
Otro aspecto a tener en cuenta también es la campaña de
manipulación de la reforma por medios de difusión privados, incluyendo
falsedades como que el proyecto abarcaba pérdida de la patria potestad
o el fin de la libertad religiosa.
La retirada hoy de la infraestructura electoral de los colegios,
para la reanudación mañana de las clases, cierra un episodio de la
política venezolana y abre una etapa con bases sólidas para el debate
maduro, sin razones para dudar de las instituciones democráticas.