Los estados más afectados son los de Massachusetts, Connecticut,
Illinois y Colorado, donde se han registrado derrumbes de viviendas,
caminos bloqueados y accidentes de tránsito, entre otros trastornos.
También hay localidades aisladas debido a la masa de hielo
acumulada en los accesos terrestres, situación en la que se encuentra,
por ejemplo, la ciudad de Aberdeen, en el Estado de Washington.