La lucha cubana se ha lanzado al ruedo: es uno de los aspirantes
a la categoría de mejor deporte individual del 2007, en la
tradicional encuesta de fin de año. Y, claro está, lo podrá lograr o
no; pero esa posibilidad es ya un gran mérito.
Un primer vistazo a lo ocurrido en estos doce meses muestra los
primeros lugares en los torneos Maurice Bourdain (en La
Habana-estilo libre), y el Cristo Lutte (greco, en Creteil,
Francia), Grand Prix Martigny (Suiza-libre), el tope con Francia
(ambas modalidades), y los II Juegos Deportivos del Alba, en
Caracas.
A ello hay que sumar haber terminado en la cima del Grand Prix de
libre en Leipzig, Alemania; el Campeonato Panamericano
Clasificatorio, en El Salvador; los Juegos Panamericanos de Río de
Janeiro, Brasil, siendo, como recordaron ahora los encartados, el
segundo mejor deporte en aporte de preseas de oro a la delegación.
Y llegó el momento más difícil: los Campeonatos Mundiales de
Bakú. ¿Qué pasó? Tercer Lugar por países en la libre. Y en lo
individual una de oro (greco), dos de plata y dos de bronce (libre),
para un buen acumulado de cinco metales, y la clasificación de sus
ganadores para los Juegos Olímpicos.
El oro fue al cuello del grequista supercompleto Mijaín López, el
más técnico de la cita, y aspirante a la distinción de atleta
individual más destacado.
Alexis Rodríguez y Geandry Garzón (ganadores de plata), aparecen
entre los aspirantes a un puesto entre los 10 mejores.
Hay más, pero no pueden dejar de mencionarse las dos medallas de
bronce en el Campeonato Mundial Juvenil de Beijing.
La lucha es uno de los deportes, por supuesto, en los que nuestro
país cifra mayores posibilidades de cara a los Juegos Olímpicos de
Beijing 2008.