La graduación hoy en la provincia de Las Tunas de 173
instructores de arte constituye la más alta promoción de la Escuela
Rita Longa, que en siete años, ha formado a 603 docentes para
enriquecer la cultura en las comunidades.
A juzgar por el elevado porcentaje de retención, asistencia y
promoción alcanzado durante el período académico 2006-2007, este
grupo de egresados demostró que recibió una preparación mucho más
integral, lo cual se manifiesta en su cotidiana labor frente al
alumnado.
Con la incorporación de los nuevos graduados a sus filas, la
Brigada de Instructores de Arte José Martí, en la provincia de Las
Tunas, atiende ya a los estudiantes y trabajadores de 326 planteles,
63 más que en el anterior curso escolar.
Debido a ese programa de la Revolución, la enseñanza artística
llega hoy a todas las secundarias básicas rurales y escuelas urbanas
de los ocho municipios del territorio, 670 kilómetros al este de La
Habana.
Dirigentes de esa organización dijeron a la AIN que la totalidad
de los brigadistas realizan estudios superiores y, más del 43 por
ciento de ellos, cursan la licenciatura en Educación en la
especialidad de Instructores de Arte.
Dailín García, presidenta provincial de la Brigada, precisó que
sus colegas descubren, estimulan y ayudan a desarrollar las
aptitudes de alumnos, maestros y vecinos, a fin de que aprecien,
disfruten y creen obras de gran valor, en el campo de la música, la
danza, el teatro y las artes plásticas.
El Programa de Formación de Instructores de Arte, que se ejecuta
en todas las provincias cubanas desde el año 2000, graduará en su
primera década 30 mil profesionales, con el objetivo de ampliar y
perfeccionar la enseñanza artística, y elevar la calidad de vida de
la población