El
Premio Nacional de Cultura Comunitaria 2007 recayó en su categoría
institucional sobre la Tumba Francesa de Bejuco, surgida como danza
y fiesta popular tradicional con la llegada a Cuba de colonos
franceses y sus dotaciones de esclavos, tras la revolución de Haití,
informó ayer en conferencia de prensa el Consejo Nacional de Casas
de Cultura (CNCC).
Agrupación radicada en territorios montañosos del municipio
holguinero de Sagua de Tánamo, Bejuco integra una trilogía de
festividades únicas de su tipo en el país, junto a las Tumbas
Francesas de Santiago de Cuba y Guantánamo, también ganadoras de esa
distinción y procedentes de un mismo tronco originado en cantos y
bailes del Congo y Dahomey bajo la influencia cultural francesa del
siglo XVIII.
Se trata de una tradición cuyo nombre en voz conga significa
"fiesta ruidosa con tambores" y su música se basa en instrumentos de
percusión fabricados por sus integrantes con materiales del entorno.
La máxima distinción conferida por el CNCC, que será entregada
oficialmente en Camagüey el 15 de diciembre próximo durante una
jornada de homenaje de instituciones locales y nacionales, fue
otorgada en su categoría individual por un jurado de especialistas
al guantanamero Reynaldo Heredia Rivera, a la santiaguera Isis G.
Palancar Sierra y al habanero Adalberto Rabeiro Baquet.
Heredia Rivera ha sido catalogado como Tesoro Humano Vivo por la
Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la
Cultura (UNESCO), en reconocimiento a su labor como instructor de
arte en la zona de Mayarí Arriba, donde fundó una escuela de
superación para directores de grupos y presta asesoramiento a grupos
musicales.
Palancar Sierra tiene reconocida trayectoria laboral como
instructora de artes plásticas, dirigente, promotora cultural,
exponente de la cultura a través de su obra y formadora de nuevas
generaciones, a partir del trabajo con niños, jóvenes y adultos para
su incorporación a círculos de interés y clubes de creación
artística.
Rabeiro Baquet, de 89 años de edad, es portador de un quehacer
cultural heredado de forma familiar y ha desempeñado como promotor
cultural un importante papel en la formación de nuevas generaciones
dentro de la música, la dirección artística y el movimiento de
artistas aficionados.
Los premiados fueron seleccionados entre un grupo de nominados,
integrado también, como instituciones, por el grupo de teatro
Andante (Granma); los proyectos comunitarios Pupilas nacientes
(Guantánamo); y El patio de Pelegrín (Pinar del Río); y como
personalidades, por los promotores, poetas e improvisadores Wilfredo
S. Boan (Ciego de Ávila) y Zenovio R. García (Holguín); y el
instructor de artes plásticas y música Carlos B. Jiménez (Sancti
Spíritus).