Premio Nacional de Cultura Comunitaria para la Tumba Francesa de Bejuco

Reynaldo Heredia, Isis G. Palancar y Adalberto Rabeiro obtienen reconocimientos como personalidades

Antonio Paneque Brizuela
paneque.b@granma.cip.cu

El Premio Nacional de Cultura Comunitaria 2007 recayó en su categoría institucional sobre la Tumba Francesa de Bejuco, surgida como danza y fiesta popular tradicional con la llegada a Cuba de colonos franceses y sus dotaciones de esclavos, tras la revolución de Haití, informó ayer en conferencia de prensa el Consejo Nacional de Casas de Cultura (CNCC).

Agrupación radicada en territorios montañosos del municipio holguinero de Sagua de Tánamo, Bejuco integra una trilogía de festividades únicas de su tipo en el país, junto a las Tumbas Francesas de Santiago de Cuba y Guantánamo, también ganadoras de esa distinción y procedentes de un mismo tronco originado en cantos y bailes del Congo y Dahomey bajo la influencia cultural francesa del siglo XVIII.

Se trata de una tradición cuyo nombre en voz conga significa "fiesta ruidosa con tambores" y su música se basa en instrumentos de percusión fabricados por sus integrantes con materiales del entorno.

La máxima distinción conferida por el CNCC, que será entregada oficialmente en Camagüey el 15 de diciembre próximo durante una jornada de homenaje de instituciones locales y nacionales, fue otorgada en su categoría individual por un jurado de especialistas al guantanamero Reynaldo Heredia Rivera, a la santiaguera Isis G. Palancar Sierra y al habanero Adalberto Rabeiro Baquet.

Heredia Rivera ha sido catalogado como Tesoro Humano Vivo por la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), en reconocimiento a su labor como instructor de arte en la zona de Mayarí Arriba, donde fundó una escuela de superación para directores de grupos y presta asesoramiento a grupos musicales.

Palancar Sierra tiene reconocida trayectoria laboral como instructora de artes plásticas, dirigente, promotora cultural, exponente de la cultura a través de su obra y formadora de nuevas generaciones, a partir del trabajo con niños, jóvenes y adultos para su incorporación a círculos de interés y clubes de creación artística.

Rabeiro Baquet, de 89 años de edad, es portador de un quehacer cultural heredado de forma familiar y ha desempeñado como promotor cultural un importante papel en la formación de nuevas generaciones dentro de la música, la dirección artística y el movimiento de artistas aficionados.

Los premiados fueron seleccionados entre un grupo de nominados, integrado también, como instituciones, por el grupo de teatro Andante (Granma); los proyectos comunitarios Pupilas nacientes (Guantánamo); y El patio de Pelegrín (Pinar del Río); y como personalidades, por los promotores, poetas e improvisadores Wilfredo S. Boan (Ciego de Ávila) y Zenovio R. García (Holguín); y el instructor de artes plásticas y música Carlos B. Jiménez (Sancti Spíritus).

 

| Portada  | Nacionales | Internacionales | Cultura | Deportes | Cuba en el mundo |
| Comentarios | Opinión Gráfica | Ciencia y Tecnología | Consulta Médica | Cartas| Especiales |

SubirSubir