El creciente trabajo de voluntarios en la prevención del VIH/SIDA
en Cuba es una de las acciones que caracterizan la lucha en la Isla
contra ese mal que afecta a más de 40 millones de personas en el
mundo.
A ese movimiento, creado en 1986, se han sumado múltiples
enfermos de esa dolencia, quienes visitan centros de trabajo,
escuelas e instituciones para explicar cómo se evita el contagio o
de contraer la enfermedad cómo limitar su propagación.
El Día Mundial del VIH/SIDA, que se celebró este sábado en el mundo,
tiene entre una de sus metas lograr que las comunidades y
autoridades gubernamentales de cada país fortalezcan la autonomía de
mujeres y adolescentes femeninas para autoprotegerse en casos de
violación.
Internacionalmente, como modo de prevenir la infección se ha
instado a líderes comunitarios, padres, maestros, artistas y
personal de salud a denunciar la ocurrencia de relaciones sexuales
forzadas y no deseadas, las cuales muchas veces son fuente de
infección de ese mal.
El llamado a trabajadores de apoyo, grupos proveedores de
servicios y líderes mundiales a reconocer la interrelación entre
agresiones sexuales y la denominada enfermedad del siglo XIX se ha
organizado en la campaña "Las Mujeres NO esperamos. Acabemos con la
violencia contra la mujer y el VIH/sida. YA."
Esta convocatoria, a la que incluso se puede acceder en Internet
en la dirección
www.womenwontwait.org, aboga por reconocer e
integrar a las estrategias de atención y prevención para deshacer
los estigmas y los factores socioculturales y de género.
Una de las causas de este llamado es que entre el 16 y el 86 por
ciento de las féminas de los países subdesarrollados eligen no
comentar su situación respecto a su infección con sus parejas.
El miedo a la posibilidad de ser objeto de un acto de violencia
les impide buscar información sobre el VIH/Sida, ser examinadas y
buscar tratamiento.
Además, la situación social de ellas se agrava si confiesan ser
portadoras del virus, razón por la que sufre, en muchos casos,
violencia física o abandono por parte de sus parejas, quienes quizás
fueron la fuente de su infección