Para incrementar la producción de alimentos, unas 200 hectáreas
están plantadas en la provincia de Villa Clara con posturas de
árboles frutales, en sitios donde antes imperaba el marabú, las que
además se intercalan con siembras de ciclos cortos.
El óptimo aprovechamiento de las tierras limpias incluye 123
fincas para la reproducción de rebaños de carneros y chivos, con el
propósito de incrementar las ventas en los mercados estatales
agropecuarios.
La ampliación de las áreas destinadas a la piña es uno de los
ejemplos del óptimo aprovechamiento de la tierra ya desprovista de
la dañina planta, pues solamente en el municipio de Santo Domingo,
al oeste de la localidad cabecera, existen 50 caballerías con estas
siembras, las que deben producir unos 200 mil quintales de diversos
tipos de cultivos.
Entre las prioridades figura la extensión del limón a 60
hectáreas para asegurar su venta a precios más bajos y ya alistan
tres viveros con semillas de alta calidad genética, resistentes a
las plagas y enfermedades.
Cerca de 10 mil 250 caballerías en Villa Clara presentan
diferentes niveles de infestación del marabú, las que representan el
50 por ciento del área cultivable en todo el territorio. Entre las
tareas para reducirlas está el buldoceo, chapea y medios químicos.
Enel Espinosa, delegado del Ministerio de la Agricultura en la
provincia, explicó a la prensa que el incremento de la masa ganadera
en las zonas ya limpias es una de las prioridades inmediatas y para
ello cuentan con más de mil 300 obreros divididos en 77 brigadas
habilitadas con diferentes equipos especializados.
La estrategia incluye la recuperación de zona montañosa con 20
caballerías invadidas por el marabú, las cuales a medida que se
buldocean se cultivan con viandas, granos y frutales