|
Agricultura: condiciones para rápida recuperación
Raisa Pagés y Susana Lee
Yordanka Almaguer (fotos)
Susan.ll@granma.cip.cu
Cuando la agricultura se aprestaba a iniciar las siembras más
importantes del año, las del periodo invernal y terminaban su ciclo
productivo otros cultivos, llegaron las intensas precipitaciones
asociadas a la tormenta tropical Noel.
Para la ministra en funciones de la Agricultura, María del Carmen
Pérez Hernández, el fenómeno climático ocurrió en un momento que
posibilita recuperarse más rápidamente pues, en las tierras destinadas
a cultivos varios esenciales, se iniciaba el proceso de preparación.
Ahora lo principal, puntualizó, es alistar terrenos y sembrar para
acortar el desfase en las siembras de invierno. No se puede perder
tiempo y hay que aprovechar las zonas donde pueda entrar la maquinaria
para preparar suelos y utilizar más la tracción animal.
La Ministra informó que se han incorporado equipos para la
roturación de tierras, algunos instrumentos de trabajo, productos
fitosanitarios, mochilas para fumigar e implementos para la tracción
animal, entre otros recursos necesarios para el sector agrícola, los
cuales, aunque no alcanzan para todos, se han ubicado donde más se
necesitan ahora.
En cuanto al plátano, explicó que para salvar los racimos en los
campos inundados, se activaron brigadas con equipos que pudieran
entrar a cosechar lo salvable en esa situación.
El primer golpe de vista de un platanal inundado, aclaró, da la
impresión de que todo está perdido, pero es un cultivo que soporta
agua. Cuando se drena el suelo, se extraen las plantas que no
soportaron el exceso de humedad, se dejan los hijos seguidores, que
pueden recuperarse con el tiempo, si se aplican abonos y son bien
atendidos.
Sobre los campos de boniato y yuca que las aguas inundaron, dijo
que se dispone de suficientes cangres y bejucos para volver a sembrar
lo perdido y se ha cosechado todo lo salvable.
DIVERSIFICAR Y ESCALONAR SIEMBRAS
María del Carmen Pérez subrayó que la política agrícola de
diversificar cultivos y escalonar siembras contribuirá a aminorar
daños por problemas climáticos. Expresó que, por ejemplo, en las
provincias orientales se había sembrado más malanga, después de los
años de intensa sequía que impidieron el fomento de esa vianda por su
alta demanda de agua. Ese cultivo enfrenta bien el exceso de lluvias y
se ha orientado fomentar más áreas en la zona oriental, pero su ciclo
vegetal es más prolongado, unos 10 meses, aclaró.
También tienen que incrementarse los cultivos de ciclo corto, para
que no haya un bache prolongado en la oferta a la población.
Determinados productos agrícolas han sido enviados desde los
territorios centrales y occidentales hacia las provincias orientales,
solidaridad que siempre ha estado presente de una y otra partes de la
Isla, en contingencias climatológicas, explicó.
INUNDADOS PERO NO DERRUMBADOS
Estas lluvias demostraron que en los organopónicos puede haber
inundaciones, sin que se derrumben los canteros, y el agua solo
arrastra la materia orgánica, la cual puede restablecerse velozmente,
señaló Adolfo Rodríguez Nodals, jefe de la Comisión Nacional de
Agricultura Urbana.
Reponer semilleros de hortalizas en lugares de mejor drenaje, ga-
rantizar vegetales de ciclo corto para fin de año, forman parte de las
tareas inminentes de la agricultura urbana para poder recolectar
lechuga, col china, rabanito y pepino lo más pronto posible,
puntualizó Rodríguez Nodals.
Los cultivos semiprotegidos, con techo de malla, demostraron su
capacidad de resistir condiciones meteorológicas difíciles. Exhortó a
reactivar los microhuertos caseros y cuanta parcela pueda aprovecharse
para obtener vegetales ahora que estamos en invierno.
SIEMBRA INMINENTE DE PAPA
Todos los recursos que necesita la siembra de papa están
asegurados, afirmó la Ministra en funciones de la Agricultura. Este
tubérculo, aunque no se siembra en las provincias orientales debido a
las temperaturas y suelos de esa región, sí se cultiva desde Ciego de
ávila hasta Pinar del Río.
Antes de las lluvias asociadas a Noel, y en periodos anteriores
entre septiembre y octubre, en las provincias centrales y occidentales
las precipitaciones intermitentes demoraron el alistamiento de las
tierras, tarea que ahora adquiere el ritmo necesario con el
reforzamiento de equipos y la voluntad de los productores de trabajar
cuanto sea posible.
Aunque ha habido una demora en la siembra de papa por el exceso de
humedad en los terrenos de las provincias paperas, ya hay algunas que
iniciaron pronto la siembra de este tubérculo. Tenemos que aminorar el
desfase en el periodo óptimo del cultivo de papa, pues son plantas que
necesitan bajas temperaturas para su buen desarrollo, subrayó.
Dentro de cada provincia, aun en las más azotadas por la intensidad
de las lluvias, estamos evaluando constantemente dónde hay mejores
condiciones para concentrar la maquinaria, elevar el ritmo de
preparación de tierras y avanzar en las siembras de cultivos varios,
explicó.
En esta coyuntura, la diversificación y el escalonamiento adecuado
en los nuevos sembrados posibilitarán evitar picos de cosecha y
mantener ofertas todo el año, precisó. Ahora que hay bastante agua es
un momento propicio para que los agricultores aumenten las siembras de
arroz a pequeña escala, sugirió.
SALVAR El CAFÉ Y MEJORAR CAMINOS
El calor y el exceso de lluvias en las zonas montañosas aceleraron
la maduración de los cafetos durante este año. Desde antes de que
apareciera la tormenta Noel, ya se había creado una situación difícil
en la recolección, señaló Ramón Frómeta, viceministro de la
Agricultura.
Un 20% de la recogida de estos granos se realiza con estudiantes
movilizados, quienes tuvieron que ser evacuados de los campamentos
donde estaban ubicados para protegerlos del peligro.
Ahora se ha reforzado la cosecha de café con fuerzas movilizadas
por la Central de Trabajadores de Cuba y estudiantes, quienes donde se
puede se reincorporan, pero los granos goteados que se escurrieron con
el agua son irrecuperables, lo cual influirá negativamente en el
cumplimiento del plan de producción y exportación de café de la
cosecha 2007-2008, declaró Frómeta.
Puntualizó que como esta contingencia climática ha dejado muchas
viviendas destruidas y averiadas, se trabaja a fin de garantizar la
madera para reparar casas y vías férreas en las provincias con más
daños.
Unos 500 trabajadores están incorporados a brigadas manuales
destinadas al mejoramiento de los caminos de montaña de las provincias
orientales, las cuales, aunque no cuentan con todos los medios
necesarios, realizan un enorme esfuerzo para mejorar el acceso a los
cafetales y a los bosques, evaluó el Vice-ministro.
El tabaco, cultivo que desde hace años se incrementó en las
provincias orientales, sufrió los efectos de la abundante agua, sobre
todo en Las Tunas y Granma. Para reponer los semilleros perdidos, se
han buscado posturas suficientes de lugares elevados y con buen
drenaje para restablecer los canteros, tarea que está casi concluida,
explicó Osvaldo Encarnación, vicepresidente de Tabacuba.
Destacó que los agricultores de Pinar del Río lograron preparar con
yuntas de bueyes el 90% de las tierras tabacaleras, única forma
posible ante la humedad de los terrenos. Recursos como sogas, arados e
implementos para utilizar al máximo la tracción animal en esta
campaña, se están entregando a los campesinos, añadió.
Quedan duras jornadas por delante. En algunos cultivos la
recuperación será más rápida, en otros transcurrirá más lenta por su
ciclo productivo. Organizar y explotar adecuadamente los recursos
disponibles es la tarea de orden, aseguró la Ministra en funciones de
la Agricultura. |