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La industria petrolera venezolana considera hoy la opción de impulsar
la autosuficiencia en insumos para sus operaciones, apoyada en la
creación de capacidades productivas de materiales necesarios en el
desarrollo del sector.
En esa dirección se orientan las actividades de PDVSA Industrial,
una de las nuevas filiales de la estatal Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA),
la cual se encargará del suministro de equipamiento diverso, tuberías,
bombas y válvulas, entre otros rubros.
Para ese propósito, PDVSA adquirió el complejo industrial Sideroca-Proacero
en el estado Zulia, paralizado desde finales del pasado siglo y que
llegó a alcanzar una producción anual de 140 mil toneladas de tuberías
sin costuras de diversas dimensiones.
De esa forma, la corporación sustituirá una parte de las
importaciones de esos insumos que realiza actualmente para cubrir los
requerimientos de sus planes de expansión.
Otra de las iniciativas será la creación de una planta dedicada a
la fabricación de taladros de perforación, necesarios para el
cumplimiento del cronograma productivo previsto en el Plan Siembra
Petrolera.
Venezuela alcanza en la actualidad una producción diaria promedio
de 3,3 millones de barriles y se espera llevar ese indicador a 5,8
millones de unidades para el 2012.