WASHINGTON, 27 de noviembre.— Cientos de clínicas-asilos para
pacientes desahuciados en Estados Unidos atraviesan por una grave
situación financiera, ante la negativa del gobierno a mantener
intactos los fondos destinados a esas personas, denuncia The New York
Times, citado por PL.
Según el diario, la extensión de la vida de esos ciudadanos, que
debería ser considerada un éxito, se ha convertido en un verdadero
dolor de cabeza para las hospederías, ya que las autoridades las
demandan por gastar más de lo planificado. "En los últimos ocho años,
la negativa de algunos pacientes a morir en los plazos previstos por
los médicos provocó que el gobierno reclamara a las clínicas
reembolsar cientos de millones de dólares al programa Medicare",
señala el rotativo.
Las exigencias hacen pensar que varias residencias para enfermos
tendrán que cerrar sus puertas ante la falta de recursos financieros.
Una de ellas es Hometown Hospice, en la cual desde el 2003 reciben
cuidados unas 60 personas del condado de Wilcox, uno de los sitios más
pobres de Alabama. La administración norteamericana exige a ese centro
reembolsar al Medicare 900 000 dólares, o el 27% de los ingresos
obtenidos durante los dos primeros años de operaciones.
Dice un reporte de la Comisión Federal de Pagos al Medicare que 220
clínicas recibieron en el 2005 demandas gubernamentales de reembolso.
El Departamento de Salud estadounidense castigó con una multa de 50
000 dólares al Rhode Island Hospital, por la inaudita tendencia de
algunos cirujanos a abrir las cabezas de pacientes por el lado
equivocado.
La institución federal hizo pública la reprimenda, luego de anotar
el tercer caso este año en que doctores de la clínica privada se
equivocaron durante una operación de hemisferios cerebrales. La crisis
estalló el pasado viernes cuando un joven médico abrió por la parte
sana la cabeza de un anciano de 82 años. En agosto pasado, un paciente
murió dos semanas después de otra fatal práctica de neurocirugía.