El presidente Nicolas Sarkozy, en declaraciones desde China, pidió
calma y convocó a una reunión de seguridad con sus ministros el
miércoles, al regresar a Francia. El actual mandatario era ministro
del Interior a cargo de la policía, durante los serios disturbios del
2005.
La violencia entre la noche del lunes y la madrugada del martes fue
más intensa que en aquellas tres semanas del 2005, dijo Patrice
Ribeiro, dirigente de un sindicato de policías.
Los manifestantes lanzaron, además, cocteles molotov y quemaron
decenas de vehículos en suburbios de París, informaron las
autoridades.
Los nuevos episodios de violencia estallaron luego de la muerte de
dos jóvenes que viajaban en una motocicleta y chocaron con un vehículo
policial el domingo en Villiers-le-Bel, una localidad de condominios
con presencia de inmigrantes, reporta AP.
Según testigos, los policías involucrados en el accidente
abandonaron el lugar sin auxiliar a los jóvenes. Las autoridades
expresaron dudas sobre la aseveración, aunque la agencia de asuntos
internos de la policía investiga el caso.
Las revueltas del 2005 comenzaron cuando dos adolescentes se
electrocutaron en una estación eléctrica donde se ocultaban de la
policía en un suburbio al noreste de París.