Tras sobrecumplir sus planes de 2007, la unidad de Artesanía y
Piezas Especiales Pepín Vázquez, de la industria del mármol de la
provincia cubana de Granma, terminará uno de los años más eficientes
de su historia.
Dedicada a la fabricación de elementos de acabado y decoración a
partir del mármol, la fábrica supera los valores productivos
planificados en moneda nacional y libremente convertible.
Apoyado en un fuerte trabajo de innovación, el centro mantiene en
funcionamiento los mismos equipos con los cuales comenzó en 1957, y
sostiene una política efectiva de ahorro energético y cuidado del
medio ambiente.
La mayoría de los productos está destinada al sector turístico,
como losas para pisos, escaleras, balaustradas, mesas circulares,
mostradores, pedestales y otras piezas de dimensiones menores.
Julio Verdecia, director de la institución, dijo a la AIN que a
pesar del trabajo manual en varias etapas del proceso productivo, la
planta alcanza niveles industriales sin mellar la óptima calidad de
las obras terminadas.
Destacó que el logro de la eficacia en la producción está
determinado también por condiciones favorables de alimentación,
transporte y estimulación para los trabajadores, y un sistema de
pago ajustado al rendimiento.
En Granma existen las más grandes y diversas reservas de mármol
de Cuba, de las cuales la mayoría está por explotar, y se prevé
rehabilitar canteras paralizadas después de 1990.
La provincia oriental tiene, además