La introducción de la cría de esponjas figura entre las acciones
que se desarrollan en la provincia de Villa Clara para evitar la
extracción de chernas, en peligro de extinción, y pargos que
muestran descenso en su talla y cantidad de individuos.
El master en ciencias Ángel Quirós, jefe del grupo de Ecología
Marina del Centro de Estudios y Servicios Ambientales (CESAM), dijo
a la AIN que desde 1985 a la fecha se observa una progresiva
disminución en la cantidad de individuos de esas variedades en la
provincia.
Mientras transcurre el lapso necesario para la recuperación de
tan importantes peces comerciales se buscan alternativas
productivas, como sucede con el cultivo del celentereo por la
empresa pesquera de Carahatas, en la Bahía La Filipina, experiencia
que se trasladará a Caibarién el año venidero.
La educación a los pobladores del litoral y opciones que permitan
mantener el empleo a las personas tradicionalmente vinculadas al
mar, disminuirá la extracción de los animales marinos que viven en
los arrecifes.
Para contribuir con la economía del país se elaboran proyectos
como la obtención de la jaiba blanda (sin caparazón), que tiene un
alto valor en el mercado internacional, trabajos todos que cuentan
con la colaboración de organismos de Naciones Unidas.
Con el objetivo de preservar las especies amenazadas es preciso
también proteger los sitios de desove donde -de forma regular en
tiempo y espacio- acuden los peces para reproducirse.
Villa Clara cuenta con el 40 por ciento de los sitios de Cuba
elegidos por los peces para su fecundación, entre ellos, el Parque
Nacional Los Caimanes, donde se reproducen nueve especies y
solamente igualado en el Caribe por un área existente en Belice