Luis
Miranda hubiera querido regresar a la Patria mucho antes, pero
permaneció en Nueva York porque sabía que estaba cumpliendo una misión
en la que puso todo su empeño, por la que se jugó todos los días su
vida, expresó Ricardo Alarcón, presidente de la Asamblea Nacional del
Poder Popular, en el sepelio de ese patriota cubano este jueves en el
panteón de los emigrados del Cementerio de Colón.
El Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz envió una ofrenda floral
para homenajear a quien, como dijo Alarcón, desde ahora y para siempre
estará en la Patria que tanto amó y defendió.
Es un ejemplo insuperable de la dignidad, del vigor del
patriotismo, de la fuerza irreductible de la cubanía, aseguró. No
importa en qué paraje del mundo se encuentre, los peligros, las
amenazas, los riesgos que para su propia vida tuviera que afrontar; él
junto a otros cubanos han sido capaces de demostrar a lo largo de los
años que nuestra bandera y lo que ella representa vive y vivirá por
siempre, añadió.
Luis representa a decenas de miles de emigrados. Si hay algo que ha
sido distorsionado, sobre lo que se ha mentido y se miente aún, es ese
intento del imperialismo y sus secuaces de torcer la verdadera
historia de la emigración cubana, señaló.
El presidente de la Asamblea Nacional enfatizó que el patriota
cubano conoció la puñalada a traición, el disparo alevoso, las bombas,
la amenaza terrorista y también la persecución de los cuerpos
represivos norteamericanos que se ensañan en perseguir y castigar a
esos hombres y mujeres humildes aferrados a mantener vivo el
patriotismo en aquel país.
Resaltó además el trabajo de Luis Miranda al frente de la Casa de
las Américas de Nueva York, escenario de la solidaridad con nuestro
país, y tribuna para difundir la verdad de Cuba y de Latinoamérica.