.— La
Asamblea General condenó cualquier forma de impunidad otorgada a
autores de actividades terroristas o mercenarias y exhortó a
enjuiciarlos o proceder a su extradición si fuera solicitada,
informaron hoy en esta sede.
Este pronunciamiento del supremo organismo de la ONU contra la
impunidad a terroristas aparece en una resolución aprobada por 122
votos a favor en el curso de las discusiones en la Comisión de Asuntos
Sociales y Humnanitarios.
A juicio de funcionarios diplomáticos, esta condena contenida en
esa resolución podría aplicarse al caso del terrorista de origen
cubano Luis Posada Carriles, reclamado por la justicia en
Venezuela, pero amparado por las autoridades en Estados Unidos.
La representación estadounidense figuró entre el puñado de países
que votó contra ese documento, que rechaza la utilización de
mercenarios como medio de violar los derechos humanos y de
obstaculizar el derecho de los pueblos a la autodeterminación.
"En ese texto se expresa preocupación por las nuevas formas de
actividades de mercenarios como la práctica de empresas privadas de
seguridad de reclutar a ex militares y emplearlos en escenarios de
conflicto armado", dijo la diplomática cubana Claudia Pérez.
Consultada por Prensa Latina, la especialista en este tema explicó
que los mercenarios continúan realizando actividades en muchas partes
del mundo y que estas revisten nuevas formas, manifestaciones y
modalidades.
Un reciente reporte elaborado por el Grupo de Trabajo que sigue de
cerca este problema confirmó que las compañías de seguridad privadas
están ejerciendo una nueva modalidad de mercenarismo en zonas de
conflicto como Afganistán e Iraq.
Ese Grupo de Trabajo dirigido por el especialista español José Luis
Gómez del Prado ha denunciado el aumento de esas empresas como la
estadounidense Blackwaters, acusada del asesinato de civiles en Iraq.
Algunos países como Estados Unidos mantienen cierta tendencia a
privatizar diversas funciones militares, lo cual ha estimulado la
proliferación de esas empresas de seguridad, muchas de ellas
contratadas por el Departamento de Defensa.
"Esa tendencia ha tenido como resultado un aumentado enorme en el
número de empresas militares y de seguridad privadas relacionadas con
las situaciones de conflicto en el Afganistán y el Iraq", señaló la
diplomática cubana.
La resolución sobre este tema destaca que la Asamblea General se
mantiene "alarmada y preocupada" por el peligro que las actividades de
los mercenarios representan para la paz y la seguridad de países
subdesarrollados, particularmente en África.