Con el féretro cubierto por la bandera cubana y escoltado por una
ofrenda floral del Comandante en Jefe Fidel Castro hoy recibió
sepultura el patriota cubano Luis Miranda, en el Panteón de los
Emigrados de la necrópolis Colón.
Ricardo Alarcón de Quesada, presidente de la Asamblea Nacional del
Poder Popular, en la despedida de duelo afirmó que Luis Miranda es un
ejemplo admirable de la dignidad, la fuerza y el vigor del
patriotismo, de los que no le importan los peligros.
Al respecto enfatizó que tal paradigma ha sido capaz de probarnos
que la bandera cubana vive y vivirá siempre y hombres como él son de
los que luchan toda la vida, de los imprescindibles, los que
permanecen siempre con la patria, a la cual tanto amó y luchó por
defender.
Alarcón calificó a Miranda de héroe del silencio, representante de
una porción muy importante de la nación cubana, la que ha tenido que
librar su lucha en las condiciones más difíciles.
Recordó que este patriota emigró a los Estados Unidos entre los
años 1940 y 1950 y se incorporó a una tradición de la cubanía que se
remonta a los orígenes de la nacionalidad, cuando el Padre de la
Patria envió a organizar a los emigrados de Nueva York en favor de la
independencia.
Dijo que se trata de la emigración con la cual José Martí fundó el
Partido Revolucionario Cubano o a la que se integró un contingente de
la brigada Abraham Lincoln, de norteamericanos defensores de la
República Española.
Subrayó que se trata de esa emigración a la que acudió Fidel Castro
cuando comenzó a organizar la lucha por la independencia definitiva y
de la que Luis Miranda sobresalió como uno de los fundadores del
Movimiento 26 de Julio.
Destacó que después del triunfo de la Revolución cubana se mantuvo
en el corazón del imperio defendiendo la patria y conoció de la
puñalada traicionera, el disparo alevoso, el terrorismo y la
persecución de los cuerpos represivos norteamericanos.
También mencionó su condición de fundador de la Casa Cuba, después
Casa de las Américas, refugio y tribuna de los perseguidos
norteamericanos y de los luchadores latinoamericanos y que nunca dejó
de ser un baluarte de la patria.
Hizo referencia, además a los esfuerzos en la campaña por la
liberación de
los cinco patriotas cubanos encarcelados en Estados Unidos
por luchar contra el terrorismo.
Denunció que después de 1959 el imperio trata de torcer la
verdadera historia de la emigración cubana, de ocultar y mentir sobre
hombres y vidas como la de Luis Miranda, representante de miles de
cubanos que como él mantiene viva la llama de la patria.
Finalmente afirmó que despedirlo sería traicionarlo, pues con él
nos quedaremos siempre, en la patria que tanto amó y luchó por
defender.
A la ceremonia fúnebre asistieron también Enrique Román,
vicepresidente primero del Instituto Cubano de Amistad con los
pueblos, Hortensia Miranda, hermana de Luis y las hijas de este
Mildred Miranda Lambert y Bárbara Miranda Sacarí.