LAS TUNAS. — El atraso que provocó la tormenta tropical Noel en los
programas docentes se reduce de forma gradual en esta provincia,
mediante diferentes alternativas en los centros que tuvieron mayores
daños.
Convencidos de que la táctica no puede ser eliminar contenidos,
sino aprovechar de modo óptimo cada minuto, las direcciones de las
escuelas y los claustros de profesores reorganizan horarios, dosifican
actividades y cierran fila junto a las organizaciones estudiantiles,
juveniles, el sindicato y núcleos del Partido.
Magloiris Turruelles, subdirectora de educación, explica que ese ha
sido el punto de despegue para seguir descontando cada día parte del
tiempo que el fenómeno natural perjudicó aquí: unas 37 000 horas
clase, de acuerdo con informaciones recientes presentadas en el
Consejo de Defensa Provincial.
Aunque la asistencia a las aulas se vio interrumpida en todas las
enseñanzas, donde más se acentúan ahora las variantes de recuperación
es en los centros internos atrasados después de varios días sin
labores, debido al traslado preventivo de estudiantes hacia sus
hogares, y luego por los obstáculos para retornar hacia secundarias y
preuniversitarios en el campo que quedaron incomunicados o con muy
malas condiciones para llegar hasta ellos.
Además de la reorganización y mejor aprovechamiento de la actividad
docente, el horario de autoestudio deviene espacio para acceder a
materiales en video, clases abiertas y otras formas de enseñanza, en
las cuales el movimiento de monitores demuestra ser un magnífico
soporte de apoyo al profesorado.
Las direcciones cuentan, además, con el concurso de la familia,
algo de gran valor para resarcir daños materiales en las escuelas, a
medida que lleguen los recursos necesarios.