Casi lloro cuando vi que el camino se destruía
nuevamente, en cuestión de horas, después que una agrupación de las
Fuerzas Armadas Revolucionarias logró dar paso a los "yipis", señala
Mercedes.
Imagínense—dice—, llevábamos más de un mes de
incomunicación por las continuas lluvias, empiezan a arreglar el
camino y, de repente, un temporal endemoniado hace que todo vuelva
atrás y ese esfuerzo se pierda.
Pero afirma que la tristeza se le quitó horas más
tarde, cuando al amanecer del martes ya combatientes de las FAR
reiniciaban los trabajos.
Realengo 18 pasó a la historia debido a las luchas
campesinas por el derecho a la tierra, que lideró Lino Álvarez.
La alegría recobrada por Mer-cedes se extiende a
todos los pobladores de Güiral Arriba y otras comunidades como
Saltadero y San Fernando, sitio este último donde está instalado el
hospital rural de la zona, construido por la Revolución.
Hombres como el coronel Ornedo Vega de los Ángeles
y su agrupación de 25 abrecaminos, les proporcionan absoluta seguridad
a los campesinos de que en el plazo más breve posible volverán a
transitar sin mucho riesgo ni complicaciones hasta Bayate, la cabecera
del municipio de El Salvador o Guantánamo.
Estos constructores están consagrados a su tarea y
aseguran que en unos pocos días el destruido vial volverá a ser
transitable, y un poquito después, quedará totalmente recuperado. Son
gentes como los operadores de buldózer Fran-cisco Samón Bernal y Ángel
Aria Aria, con 40 y 30, años sobre esas potentes máquinas,
respectivamente.
Otra agrupación de combatientes y trabajadores
civiles de las FAR labora en el rescate del vial Palenque de Yateras-Bernardo.
Ese tramo, asegura Ornedo, está próximo a concluirse.
Su restauración demandó construir un desvío para el
tránsito vehicular, varias alcantarillas y el hormigonado hidráulico
de pendientes peligrosas como la de Madre Vieja y Palenquito.
Más de 300 kilómetros de viales, de los cerca de 2
300 dañados por las lluvias de octubre, se han rehabilitado hasta el
momento en esta provincia gracias a labor conjunta de numerosas
entidades, entre ellas los ministerios de la Construcción, Azúcar,
Transporte, de un colectivo especializado de Villa Clara, y de las FAR.