Facilitar el acceso a los libros de los discapacitados visuales
para elevar su cultura, constituyó el principal planteamiento en el
segundo activo provincial de áreas de lectura especiales para
ciegos, efectuado en la provincia de La Habana.
Ese acercamiento debe realizarse tanto con los textos impresos en
el sistema Braille como en los producidos en tinta, mediante
círculos de lectura, revistas orales, libro-debates y otras
modalidades, apoyados por los bibliotecarios.
Las áreas de lectura para ciegos se iniciaron en La Habana hace
26 años por el municipio de Bejucal y hoy se extienden por una
docena de municipios que prestan el servicio a esos lectores en
talleres especiales para discapacitados, bibliotecas, hogares de
ancianos y en sus propias casas.
Rosa Amelia Moya, secretaria de cultura de la Asociación Nacional
del Ciego en La Habana, dijo que también se llevaron a cabo más de
40 concursos de redacción, lectura, ortografía, artes plásticas y
otros sobre diversos temas.
Exhortó a los miembros de la organización en el territorio a
participar en el convocado para el 2008, dedicado al aniversario 80
del natalicio del Comandante Ernesto Che Guevara