El español nuestro

María Luisa García Moreno

Aunque no siempre lo tenemos en cuenta, -uelo (a) y -ete son también sufijos para formar diminutivos (recordemos los hermosos versos escritos por Martí en su Ismaelillo —poemario dedicado por nuestro Apóstol a su hijo José Francisco—, en los cuales menciona las palabras pequeñuelo, reyezuelo, jinetuelo). El uso de uno de estos sufijos también puede verse en templete, palabra que da nombre a una de las más significativas edificaciones de la Plaza de Armas, pequeño templo donde se encuentra la ceiba —hoy la novena— junto a la cual tuvieron lugar la primera misa y el primer cabildo el 16 de noviembre de 1519, fecha en la que conmemoramos la fundación de nuestra ciudad.

 

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