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La crisis política del gobierno iraquí se intensifica aún más tras la
exhortación hoy del Bloque Sadr para celebrar elecciones anticipadas y
disolver el Parlamento.
Baha al Arayi, dirigente de ese grupo parlamentario, declaró a la
prensa que si ese ente continúa actuando como hasta ahora, constituirá
un obstáculo para la democracia.
Por eso pedimos que se disuelvan las Cortes y se convoque a
elecciones, dijo.
En abril pasado ese bloque retiró a sus ministros del gobierno ante
la negativa del primer ministro Nuri Al Maliki de negociar la retirada
de las tropas de ocupación.
Hace dos meses, abandonaron la coalición Alianza Unida Iraquí,
mayoritaria en el parlamento, mientras, sus diputados se ausentan en
repetidas ocasiones de las sesiones.
Esas declaraciones de Arayi coinciden con la reanudación este
martes de las actividades legislativas en la Asamblea iraquí donde
deberán definirse las carteras de Justicia, Comunicación y Transporte,
y revisarse varios proyectos claves.
Mientras, la violencia y la ingobernabilidad signan el panorama del
país árabe y la cifra de muertos entre la población sigue en aumento.
Una persona murió y otras cuatro resultaron heridas en distintos
ataques, informó la policía.
Hombres armados dispararon durante la noche a un vehículo en el
barrio de Al Kafl, en la sureña ciudad de Hila y mataron al chofer.
En otro incidente, tres civiles resultaron heridos durante un
tiroteo entre las fuerzas de seguridad y la resistencia en la zona de
Al Askandariya, al sur de esta capital.
En la misma localidad una persona sufrió lesiones cuando fue
atacada por soldados estadounidenses durante una redada, informaron
fuentes policiales.
Por otro lado, cinco cadáveres con señales de tortura e impactos de
balas fueron hallados en las últimas 24 horas en distintos barrios de
Bagdad.