Esperamos llevar adelante lo que el pueblo
boliviano quiere

Afirma en entrevista con Granma el senador Santos Javier Tito Véliz

LIANET ARIAS SOSA

En marzo del 2006, pocos meses después de que Evo Morales asumiera su mandato, la convocatoria a una Asamblea Constituyente vio la luz. El fin estaba claro: redactar una Carta Magna que trocara a los tradicionalmente marginados por el neoliberalismo en auténticos hacedores de la realidad económica y social.

Foto:ARNALDO SANTOSLa oligarquía y EE.UU. ponen obstáculos a la Constituyente, afirma el senador Santos Javier Tito Véliz.

El 6 de agosto los asambleístas se instalaron en Sucre, para aprobar en un lapso no mayor de un año y no menor de seis meses la nueva Constitución.

Sin embargo, el plazo se cumplió sin que la reunión diera los frutos esperados.

"La oligarquía definitivamente está ahí, de alguna u otra manera está influyendo Estados Unidos. Es evidente aquello. Ellos son los que están colocando obstáculos para que la Asamblea Constituyente no culmine satisfactoriamente", señaló en entrevista concedida a Granma el senador Santos Javier Tito Véliz, del Movimiento al Socialismo (MAS).

"Querían que con dos tercios se aprobara cada uno de los artículos y el texto final ––refiere Tito Véliz––. En un principio, el Gobierno manifestó que sí se iba a aprobar por dos tercios, no había inconveniente; pero en algunos artículos no era necesario, sino por simple mayoría. La oposición indicó que se decretaría por dos tercios. Eso hacía que la Asamblea Constituyente tardara demasiado, porque no se tiene consenso para cada uno de los artículos por dos tercios o más.

"Ahora lamentablemente tenemos el tema de la capitalidad, que de alguna u otra manera está haciendo su efecto para que no se concluya hasta el 14 de diciembre. Se han hecho todos los intentos para entablar algún consenso entre los más afectados, que serían la ciudad de La Paz y la ciudad de Sucre."

Pero no solo el tema de los dos tercios o la aspiración de Sucre de convertirse en la capital plena del Estado, han provisto de excelente cosmética a los intereses de algunos grupos poderosos. También el asunto de las autonomías y la posibilidad de reelección presidencial han pesado muchísimo durante la búsqueda de acuerdos.

Agosto último fue el escenario temporal donde las contradicciones parecieron alcanzar límites. Agredida por movimientos civiles obstinados en trasladar todos los poderes hacia Sucre, la Constituyente suspendió sus sesiones. Debido a los graves incidentes protagonizados recientemente, Silvia Lizarte, presidenta de la Asamblea, se vio obligada a detener nuevamente el trabajo del foro.

Ante la demora, la consecución de otras medidas de beneficio popular se torna inviable: este lunes, el mandatario Evo Morales cuestionaba al Senado, donde la oposición es mayoría, por obstaculizar la aprobación de 97 proyectos legislativos que favorecerían a todo el país.

"Esperamos llevar adelante lo que el pueblo boliviano quiere ––señaló el senador del MAS––; el pueblo boliviano quiere cambios estructurales, cambios profundos. Para ello es importante que la Constitución política del Estado pueda darse a conocer el 14 de diciembre, que es el plazo para la Asamblea o para los constituyentes que están en Sucre. Existe la posibilidad, inclusive, de que si no se llega a sesionar en Sucre, se traslade a sesionar en el departamento de Oruro.

"Estos días van a ser cruciales. Esperemos que se solucione en aras de la democracia y en aras de tener un país digno, un país soberano".

 

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