Actualizado 4:45 p.m. hora local

El joven Almacén de la Imagen en Cuba crece

ELIZABETH LÓPEZ CORZO

Por décimo séptima ocasión el audiovisual joven estuvo de fiesta en

Camagüey este mes.

Espacio por excelencia de la Asociación Hermanos Saíz (AHS), esa cita anual es una oportunidad para noveles realizadores de ponerse al día en cuanto a cine de la laberíntica y popular ciudad se abrieron para dar paso a las nuevas generaciones de cineastas cubanos que, con unas 140 obras en concurso, inundaron de arte importantes escenarios, entre el siete y 11 de este mes.

Espacio por excelencia de la Asociación Hermanos Saíz (AHS), esa cita anual es una oportunidad para noveles realizadores de ponerse al día en cuanto a cine se trata, y más allá de la competencia y los premios, significa un espacio de intercambio y reflexión entre los autores, y de estos con el público.

Sus 17 ediciones lo reafirman como el evento audiovisual joven más importante del centro y oriente del país, independientemente de la calidad de los trabajos, ya que forma parte de la memoria artística de la Isla.

Una vez más la calidad artística cubana mostró sus credenciales, sin embargo muchas de las obras participantes arrojaron la necesidad de perfeccionar la realización e insistir en los guiones, tanto de documentales como de ficción, ya que es este elemento un talón de Aquiles del cine nacional.

Al decir del realizador Nelson Martín, único representante en la cita de la provincia de La Habana, la mayoría de los filmes reflejaron cierto provincianismo, cuando se pueden aprovechar los mismos temas locales como fuente de creación de infinitas historias, capaces de trascender en otros niveles, no sólo nacionales.

En esta ocasión, conjuntamente con los materiales en concurso, el Almacén ofreció una muestra colateral por los 20 años de la Escuela Internacional de Cine y Televisión de San Antonio de los Baños (EICTV) y otra de la Fundación Ludwig de Cuba.

Lídice Fernández, especialista nacional de audiovisuales de la AHS, dijo a la AIN que estas dos propuestas fueron de las más interesantes del encuentro pues se proyectaron materiales antológicos del séptimo arte del país, que regularmente no son exhibidos en los circuitos tradicionales.

Además de los galardones habituales y el taller internacional que concede la EICTV, el Almacén contó por primera vez con un premio de la Fundación Ludwig, consistente en una beca de creación por un año y facilidades para la realización, lo que contribuirá a estimular aun más

a los noveles artistas.

A tono con la producción de los telecentros municipales que en los últimos tiempos se han ido creando en Cuba, esta edición instituyó un premio para el mejor material de una televisora comunitaria que refleje problemáticas y el quehacer de las localidades, en busca de diversidad y mayor representatividad de algunas zonas del país.

Otro de los estrenos del evento fue la creación del espacio Coffee Arabia, continuación de una peña mensual que tiene la asociación en Camagüey, y especie de cine debate de las propias obras en concurso, en las que realizador y público tienen la palabra.

Una representativa audiencia caracterizó las sesiones teóricas, con la conferencia del profesor Mario Masvidal sobre semiótica, así como el taller "Desde la idea hasta la obra final", a cargo del cineasta Jorge Molina.

Los materiales que participaron en el Almacén de la Imagen procedieron de los Estudios de Animación del ICAIC, la EICTV, las tres facultades del Instituto Superior de Arte (en La Habana, Camagüey y Holguín), TV Serrana y otros telecentros provinciales y municipales, la AHS, la Asociación Cubana de Comunicadores Sociales y producciones independientes. (AIN)

 

| Portada  | Nacionales | Internacionales | Cultura | Deportes | Cuba en el mundo |
| Comentarios | Opinión Gráfica | Ciencia y Tecnología | Consulta Médica | Cartas| Especiales |

SubirSubir