Fruto de la revolución que triunfó en 1959 en Cuba, el poderoso
sistema hidráulico de la Isla enfrenta las lluvias registradas en la
región oriental, desde septiembre último.
Al ser consultado por la prensa, el ingeniero René Mesa, presidente
del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INRH), explicó que las
instalaciones del sector, en la provincia de Granma, evitaron la
pérdida de vidas humanas, así como redujeron los daños materiales.
Recordó que en el Este del país llueve con regularidad desde los
primeros días de septiembre pasado, y los aguaceros alcanzaron mayor
fuerza entre el 28 de octubre y el cinco de noviembre, debido a la
tormenta tropical Noel.
Esa situación, dijo, puso a prueba el sistema de presas,
micropresas y canales de la zona oriental, principalmente, a los
ubicados en la cuenca del río Cauto, la mayor de Cuba.
Precisó que del 28 de octubre hasta el cinco de noviembre pasaron
por el embalse Cauto del Paso a más de mil 200 millones de metros
cúbicos de agua, casi cuatro veces la que le es posible retener, pues
está diseñado para 330 millones.
El deslizamiento de esa enorme masa líquida fue regulado por la
citada obra ingeniera, que recibe vertimientos de sus homólogas
Corojo, Guisa y Cautillo, de Granma, así como de Baraguá y Carlos
Manuel de Céspedes, de Santiago de Cuba, acotó.
Mesa expresó que así se evitó un peligroso golpe de agua, fenómeno
de incalculables consecuencias para la población y la economía.
En determinado momento, narró, la titulada Llave del Cauto recibía
casi cinco mil metros cúbicos por segundo, pero la regulación mediante
las compuertas del aliviadero principal permitió evacuar dos mil 870
metros cúbicos por segundo, para no propiciar súbitos desbordamientos
en ríos y arroyos.
Agregó que ahora disminuye, poco a poco, el agua en las presas
vinculadas al río más largo de Cuba, pero el nivel promedio de llenado
está en 114 por ciento de la capacidad.
El INRH seguirá monitoreando la situación, pues, además, los
terrenos están saturados, y el agua que caiga en llanos y montañas irá
rápidamente hacia los embalses, afirmó.
Mesa dijo que el INRH trabaja además para mitigar el déficit de
agua potable en varias localidades de Granma, sobre todo en la ciudad
de Bayamo, donde se averió una planta potabilizadora.
Después de 1959, Cuba construyó más de 200 represas, con lo cual se
incrementó la capacidad de 43 millones de metros cúbicos a nueve mil
millones, en tanto la posibilidad de entrega llegó a siete mil
millones.