El municipio de Tercer Frente, uno de los más montañosos en Cuba,
mantiene en cero la mortalidad materna e infantil desde hace 22
meses y consolida ese programa.
Ello es resultado de las estrategias sanitarias en la provincia
de Santiago de Cuba y en especial de los trabajadores del sector en
esa región, que cuenta con un hogar materno, un servicio de
urgencias, hospitales, policlínicos y otras unidades.
Con la participación de los Consejos Populares, de los campesinos
y autoridades locales se brinda un apoyo nutricional diferenciado a
las gestantes y niños de riesgo, unido a la labor asistencial y de
prevención.
En lo que va de año la provincia santiaguera NO registra
mortalidad materna, como resultado de las estrategias que desarrolla
el Estado cubano desde el propio triunfo de la Revolución, en 1959.
Otro indicador favorable es que la mortalidad infantil por cada
mil nacidos vivos está por debajo de seis, aún cuando el territorio
muestra un incremento en los nacimientos.
La doctora Daritza Rodríguez, responsable del Programa de
Atención Materna Infantil (PAMI) en la provincia, reconoció de
manera especial la labor en Tercer Frente, en la Sierra Maestra, una
zona que ha sufrido los embates de las fuertes lluvias en octubre y
las más recientes.
Recordó que antes de la Revolución en estos parajes el deceso de
madres e infantes era alto, debido a causas curables y prevenibles,
tal es el caso del parasitismo y varias infecciones.
Una de las herramientas y fortalezas del PAMI en Santiago de Cuba
emanó de un pesquisaje activo realizado a las mujeres embarazadas,
el cual aportó útiles medidas para reforzar la prevención y seguir
apostando por la calidad de vida.