En un análisis preliminar de las pérdidas ocasionadas por las intensas
lluvias en las provincias orientales, entre el 11 de octubre y el 5 de
noviembre, y el paso de la tormenta tropical Noel por esa misma zona,
se ha podido estimar que el monto de estas pérdidas asciende a 499
millones de dólares. De ellos, 305 en el sector agropecuario y
forestal, que incluye 91 millones en pérdidas de productos en el campo
y 78 millones en el costo de reponer las plantaciones.
En edificaciones y viviendas las pérdidas se estiman en 128
millones, de ellos 127 propiamente en viviendas. De estas últimas un
total de 1 137 presentan derrumbe total, 2 548 derrumbe parcial, 7 939
perdieron todo el techo y 10 363 parte del techo; para un total de 21
987 afectadas.
Otro renglón seriamente dañado fue el de los viales. Se estiman 13
169 kilómetros de caminos y carreteras con cierto grado de afectación,
además de importantes daños en vías férreas, alcantarillas y puentes.
Si a lo anterior le agregamos las roturas en líneas eléctricas y de
comunicaciones, representan pérdidas por 33 millones de dólares.
A todo lo anterior debemos agregar 20 millones de dólares por
afectaciones en la producción de bienes y en los servicios. Los gastos
estimados de las medidas preventivas para la protección de la
población principalmente, ascienden hasta el momento a 9,9 millones y
el combustible empleado para enfrentar esta contingencia se valora en
1,2 millones de dólares.
Los gastos son cuantiosos y las cifras que hoy ofrecemos crecerán
cuando concluyan los análisis. Será necesario emplear gran cantidad de
recursos materiales para recuperar la producción de la agricultura,
reponer y reconstruir las viviendas dañadas y reparar la red vial de
esa parte del país seriamente afectada.
Por la dedicación de todos los involucrados, la conciencia, la
disciplina y el alto espíritu solidario de nuestra población, ha sido
posible enfrentar una catástrofe de esta magnitud. Hasta el momento
solo hemos tenido que lamentar el fallecimiento en la provincia de
Granma, de Yusmani Tames González, cuando el mismo se aventuró a
cruzar un río crecido.