.— Por vez primera en una década, un
Presidente de Estados Unidos se vio legalmente superado por el
Congreso, que hoy votó a favor de un proyecto de ley de
infraestructuras hidráulicas.
De esta manera, el Capitolio neutralizó un veto de George W. Bush
en la primera ocasión que los legisladores tienen éxito en esa empresa
en los siete años de mandato del ejecutivo republicano.
Más del 80 por ciento de los congresistas respaldaron la
iniciativa, pese al reparo del Jefe de Estado. La anterior votación de
este tipo se registró en 1997, con William Clinton en la Casa Blanca.
Para impugnar un veto presidencial urge el apoyo de al menos dos
tercios del Senado y la Cámara de Representantes, foros liderados por
demócratas desde las elecciones legislativas del año pasado.
En la Cámara Alta, la medida triunfó este jueves por 79-14. El
martes último 361 representantes anotaron su sufragio positivo.
No me gusta votar contra el Presidente, pero sencillamente él está
equivocado. Esta factura es una prioridad en varios estados y activará
recursos para ayudar a millones de personas, apuntó el senador Johnny
Isakson, un republicano de Georgia.
La legislación asigna 23 mil millones de dólares para optimizar
programas de emergencia contra huracanes y otros desastres naturales,
consolida la restauración de diques en Mississippi y Louisiana, y
dicta mejoras ambientales en Florida.
Con anterioridad, Bush vetó propuestas demócratas para extender el
plan del seguro de salud infantil, un programa federal de
investigación sobre células embrionarias y un proyecto para el retorno
de las tropas norteamericanas de Iraq.