Los
enfrentamientos entre la resistencia y las fuerzas extranjeras de
ocupación cobraron hoy nuevas vidas en Iraq, mientras en Estados
Unidos crece el rechazo a la contienda bélica.
El mando norteamericano confirmó la muerte de un efectivo, con lo
cual ascendieron a 858 los decesos en el transcurso del actual año,
cifra considerada récord para esas tropas durante 2007.
Un comunicado del ejército informó que el soldado pereció la
víspera a consecuencia de las heridas sufridas por la detonación de un
artefacto dinamitero cuando realizaba una operación de patrulla. En
tanto, siete iraquíes murieron, entre ellos seis policías, por la
explosión de una bomba al norte de la ciudad de Faluja, en la convulsa
provincia de Al Anbar, informó la agencia de noticias Aswat al Iraq.
La detonación ocurrió en el momento en que un grupo de agentes
patrullaba en el barrio de al Karama, en el norte de la ciudad, según
la fuente. En la norteña ciudad iraquí de Mosul, mientras, un coche
bomba reventó cerca de la sede del Partido Democrático del Kurdistán,
dejó un muerto y cinco heridos, notificó la policía.
Una encuesta de la televisora CNN reveló, por otro lado, que la
mayoría de los estadounidenses se oponen a la guerra en el país
mesopotámico y a una operación militar del Pentágono contra Irán.
El sondeo arrojó que el 68 por ciento de los norteamericanos se
oponen a la continuación del conflicto en el país árabe, mientras el
31 apoya los planes de la Casa Blanca.
Sólo un cuarto de los encuestados piensa que el ejército de su país
está ganando la guerra y el 56 por ciento manifestó descontento con
los anunciados progresos de sus tropas en el terreno, según la
televisora