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La aprobación del TLC Perú-Estados Unidos por la Cámara de
Representantes de ese país generó hoy aquí diversas reacciones, que
oscilan entre el contento oficial y el repudio de diversos sectores
sociales.
La imagen sonriente del presidente de Perú, Alan García, haciendo
el signo de la victoria, contrastó con los puños en alto y los lemas
de condena al Tratado de Libre Comercio (TLC), en una multitudinaria
marcha popular.
La aprobación por la Cámara de Representantes de Estados Unidos
coincidió con la movilización de una Coordinadora Social y Política,
que recorrió el centro de Lima, para rechazar la política económica
vigente.
En un discurso al término de la exitosa marcha popular opositora,
el secretario general de la Confederación General de Trabajadores (CGTP),
Mario Huamán, acusó al gobierno de haberse arrodillado ante Washington
para conseguir la aprobación del TLC.
Tras subrayar que los trabajadores no son serviles ante Estados
Unidos, advirtió que el tratado atenta contra los intereses del pueblo
y la nación.
El TLC, dijo, sólo beneficiará a un reducido número de empresarios,
es decir a los privilegiados de siempre y aliados del presidente, y a
las transnacionales que explotan los recursos naturales peruanos.
Legisladores del opositor Partido Nacionalista (PNP) preparan un
recurso de inconstitucionalidad contra el TLC, por irregularidades en
la ratificación parlamentaria aquí; apelación respaldada por la CGTP y
que causó molestia a la ministra de Comercio, Mercedes Aráoz.
El presidente de la Convención Nacional del Agro Peruano (Conveagro),
Luis Zúñiga, demandó que el gobierno cumpla su promesa de dictar
medidas de la producción agrícola nacional, que será afectada por el
TLC.
Advirtió que la mercadería estadounidense subsidiada dañará a los
productores de trigo, maíz, arroz, azúcar, algodón, lácteos, carne,
oleaginosas, cebada y papa.